En el estado Táchira, representantes de distintos sectores laborales denunciaron amenazas, persecución, señalamientos y obstáculos para ejercer sus funciones, situaciones que, aseguran, dificultan la organización y representación de los empleados. José Torrivilla, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Educación del Estado Táchira, relató que durante el año pasado tuvo que ausentarse en varias oportunidades de San Cristóbal, luego de recibir información sobre una presunta lista que incluía a dirigentes sindicales para detenerlos.
«En varias oportunidades fui víctima de persecución. Tuve que ausentarme varias veces de acá de la ciudad de San Cristóbal, por cuanto me informaron que estaba incluido en una lista que tenían supuestamente para hacernos detener», relató.
El dirigente también señaló que persisten problemas laborales en el sector educativo, entre ellos suspensiones de salarios, hostigamiento por parte de algunos directivos de planteles y negativas a conceder permisos contemplados en las convenciones colectivas. Sin embargo, reconoció que han logrado establecer acercamientos con la Zona Educativa para buscar soluciones a estas situaciones.
Las dificultades también alcanzan al sector salud. Gisela Herrera, Secretaria Tesorera del Sindicato de la Salud, describió como complejo el ejercicio de la representación sindical ante las presiones de algunos patronos y las trabas que enfrentan para reunirse con los trabajadores.
«Es difícil ser sindicalista hoy en día porque el patrono amenaza, el patrono a veces es fuerte en la parte sindical, ya que nosotros tenemos una autonomía sindical», expresó. Herrera aseguró que ha recibido varias amenazas e incluso intentos de desconocer su representación sindical. También relató que algunos directores se niegan a permitir reuniones con los empleados, por lo que han tenido que acudir acompañados de abogados y asesores laborales para hacer valer sus derechos.
Doce actas administrativas en 15 días
En el ámbito municipal, Eduardo Antonio Salcedo, obrero de San Cristóbal y delegado de la Comisión Electoral del Sindicato Obrero municipal, sostuvo que las diferencias entre trabajadores y patronos suelen poner a los representantes sindicales en una posición incómoda frente a quienes ejercen autoridad.
«Si tú defiendes al obrero, en este caso la parte laboral, tienes de enemigo al patrón: te ve a los ojos, te señala, te veta», relató que a los 15 días de asumir su cargo, recibió 12 actas administrativas que, según explica, buscaban suspenderlo o despedirlo.
Denuncian irregularidades en elecciones sindicales
Las presiones contra los representantes gremiales también fueron expuestas por Ramiro Parada, dirigente sindical del sector de la construcción, quien recordó un episodio ocurrido hace algunos años en La Fría, cuando según relató, funcionarios llegaron hasta su vivienda y fueron sus vecinos quienes lo defendieron en ese momento.
«Aquí en Venezuela no se respeta el Estado de derecho. Nosotros, los dirigentes sindicales que estamos defendiendo a los trabajadores, tenemos dificultades. Ser dirigente sindical no es fácil», manifestó.
