Suministro y purificación del agua, un trabajo conjunto en Táchira

Aunque a finales de 2021 el Ministerio del Poder Popular para la Atención de Aguas anunció que se recuperarían nueve plantas potabilizadoras en Táchira, hasta el momento solo se conoce del avance de los trabajos en una de ellas.

La escasez de agua es una constante en Táchira. Foto Carlos Ramírez Diario de Los Andes.

 

Mariana Duque /Diario de Los Andes

El  suministro constante de agua y su potabilización en el estado Táchira está lejos de ser una realidad en la mayoría de sus 29 municipios. Aunque en noviembre de 2021 desde el Ministerio del Poder Popular para el Agua y la Vicepresidencia de Obras Públicas se anunció la rehabilitación de las nueve plantas de tratamiento existentes, para diciembre de 2022 se han realizado trabajos solo en las de Cordero (que abastece a los municipios San Cristóbal, Cordero, Cárdenas, Capacho Nuevo y Viejo, Bolívar, Pedro María Ureña, Lobatera, Michelena y Ayacucho), La Bermeja (San Cristóbal) y en el sector Los Capachos (Capacho Viejo), lo que no ha mejorado en su totalidad la distribución de este servicio.

 

Diario de Los Andes pudo conocer que en los municipios San Cristóbal, Junín, Ureña, Michelena, Seboruco, Panamericano, Lobatera y Bolívar han sido las ONG y trabajos independientes de las alcaldías los que han contribuido a desarrollar programas de apoyo para la entrega de pequeñas plantas potabilizadoras e ir resolviendo el problema en los sectores más afectados. De hecho, para la adecuación de la planta potabilizadora de Cordero hubo apoyo de la Unicef.

“El acceso al agua potable es un derecho para todos los niños y niñas”, según el criterio de la Unicef Venezuela, cuyo representante, Abubacar Sultán, conoció la planta potabilizadora de Cordero en Táchira, cuya rehabilitación fue apoyada por ese organismo, difundió la organización en su cuenta de twitter el 17 de febrero de 2022.

Unicef apoyó en la rehabilitación de la planta potabilizadora de Cordero. Foto cortesía Unicef

Según el ministro de Atención de Las Aguas, Rodolfo Marco Torres, la Planta Potabilizadora Cordero, que abastece al 75% de la población del estado Táchira, aporta un flujo constante de 4 mil litros por segundo, y de acuerdo con declaraciones del presidente de Hidrosuroeste suministradas en mayo de 2022, 925 litros de agua por segundo fueron incorporados al sistema hídrico, a través de los trabajos realizados en las plantas potabilizadoras Cordero y La Bermeja y la rehabilitación de cinco pozos profundos en el estado Táchira. El anuncio de 2021 indicaba que serían 18 los pozos profundos a rehabilitar para alcanzar mejoras de un 100%, pero a la fecha sólo se ha llegado a 1.200 habitantes.

 

El panorama

Voceros consultados para este trabajo destacan que desde hace años el Gobierno nacional no realiza estudios al agua para conocer sus condiciones, ni suministra atención directa para la potabilización más allá de los trabajos realizados. A pesar de ello, la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET) se mantiene en estudios constantes para conocer cómo está la calidad hidrológica en la entidad. Los resultados han permitido a los interesados dar apoyo y actuar.

La UNET apoyó los estudios ambientales realizados por la Organización Más Verde, Más Humano, en los sectores Santa Elena y barrio Alianza del municipio San Cristóbal, donde aplicaron pruebas psico-físico-biológicas determinando que el agua era excesivamente clorada en algunas partes, en otras llegaba sin cloro, tenían sólidos disueltos y heces.

Ángel Perdomo, quien coordinó esta instalación, explicó que en barrio Alianza la planta potabilizadora fue instalada en el comedor comunitario de Puntos Solidarios, y en Santa Elena en el comedor de la Fundación Nueva Esperanza Niño Jesús, las cuales están generando agua potable, segura y de calidad para 400 familias.

“El tema del coliforme fecal es que para retirarlo del agua requiere un trabajo bastante denso, bastante específico. Esta es una causa de contagio de enfermedades como diarrea, difteria y cólera. En las comunidades en las que trabajamos había manifestación de síntomas asociados a estas enfermedades. Las plantas que instalamos han dado resultados positivos”, dijo.

José Luis Suárez es el coordinador del comedor de Santa Elena, encargado de la planta de potabilización en el sector, que tiene capacidad para tratar 2000 litros de agua que son almacenados en cuatro tanques de 500 litros cada uno.

El propósito de estas plantas también es la venta del agua potable para garantizar que cada sector pueda hacerle el mantenimiento, pero hasta el momento no han logrado comercializarla.

 

Comprar terrenos

En el municipio Seboruco, zona de montaña del estado Táchira nunca han tenido agua potable. En los nacientes que surten a la comunidad había ganado y animales que defecaban en la zona y mantenían el sistema contaminado. El alcalde Luisnel Guerrero compró esa extensión de terreno y retiró a los animales, arborizó y trabaja en la generación de condiciones adecuadas para dejar de consumir agua contaminada.

Con apoyo de la sociedad civil y comerciantes Guerrero realizó una subasta de ganado y una vendimia en la que logró recolectar el 55 % del valor de la propiedad, valorada en 15.000 dólares. Con ese primer pago el ganado fue retirado de la zona e iniciado el trabajo ambiental que beneficiará a 13 mil habitantes de Seboruco. Ahora van en busca de la planta potabilizadora.

En el municipio Michelena, en la zona norte del Táchira, ocurría lo mismo en los tres nacientes que daban agua a 30% de la población, el 70% restante depende del bombeo de Hidrosuroeste, que es inconstante. En los afluentes hídricos se bañaban los moradores y el ganado defecaba, por lo que durante la gestión del alcalde Fernando Andrade (2008-2017) se arborizó y fueron colocadas mallas para evitar el paso.

En el sector Santa Eduviges fue colocado un tanque con capacidad para 750 mil  litros para apoyar a sectores que pasan hasta siete meses sin agua porque el bombeo es insuficiente y porque el tanque de 6 millones de litros manejado por Hidrosuroeste está vacío desde hace unos cuatro años.

 

Acueducto en proyecto

Una de las poblaciones más afectadas por la falta de agua es el municipio Pedro María Ureña de la frontera tachirense. Sus habitantes casi no cuentan con agua por tuberías y han dependido durante años de la distribución a través de camiones cisternas.

El alcalde Yhon Carrillo informó que ya cuentan con 512 metros de tubería, más de medio kilómetro, para la conducción del caudal hídrico, además de tubería de 12 pulgadas de alta presión y otras de 8 pulgadas, porque son tres captaciones. También tienen el submarino instalado y está en confección el tanque desarenador, para lo que será el acueducto municipal de La Mulata, en su segunda etapa.

 

En Ureña el suministro de agua por tubería es casi inexistente. Foto Carlos Ramírez Diario de Los Andes

Este proyecto también fue anunciado por el Ministerio para el Agua en noviembre de 2021. “Es el proyecto más importante en más de 50 años en Ureña, en vista de las necesidades hídricas que hemos tenido durante este tiempo”.

Diversas poblaciones del Táchira se mantienen en contacto con ingenieros ambientales que tienen relación con varias ONG e instituciones independientes, para mejorar la calidad del agua en sus localidades, debido a que los anuncios del Gobierno nacional no se concretan.

Aunque desde hace cuatro años y durante este 2022 algunas iniciativas privadas y con el apoyo de ONG  han logrado mejorar la calidad del agua en algunas comunidades del estado Táchira, el esfuerzo no ha sido suficiente para que esta entidad andina tenga consumo de agua potable. De hecho, el color del agua cada vez es más turbia y depende de cada ciudadano el tratamiento que le de para evitar enfermedades.

duquemariana4@gmail.com


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