• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
lunes, 20 abril 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Jesús sigue naciendo entre las víctimas

por Antonio Pérez Esclarín
22/12/2018
Reading Time: 3 mins read
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

El evangelio es de una dulzura y sencillez increíbles. Jesús nace entre nosotros para traernos la Buena Noticia de un Dios Padre-Madre que nos ama entrañablemente y quiere que vivamos como hermanos. Jesús, la alegría de los pobres y necesitados, nos vino a traer la libertad, la esperanza,  el amor. Ciertamente, entre tantas malas noticias que leemos o escuchamos todos los días, esta es una extraordinaria Buena Noticia. Lo que pasa es que no terminamos de creerla. Hemos convertido la navidad en una rutina o añoranza de hallacas, aguinaldos, regalos, arbolitos, pesebres, pero muy pocos tienen el coraje para sumergirse en el insondable misterio de un Dios que se acerca a nosotros con su radical propuesta de cambio de corazón y de valores.

Por ello, la mayoría en Navidad, pendientes tan sólo  de los bonos y los perniles, olvida lo más importante y la razón de la fiesta: al Niño que sigue naciendo entre los más pobres y necesitados y nos convoca en su silencio de niño desvalido  a cambiar de vida y empezar a preocuparnos y ocuparnos por todos, en especial por los que sufren y están siendo golpeados por el hambre, la miseria o la desesperanza.

La navidad es una excelente oportunidad para convertirnos al Dios  de Jesús, un Dios que está siempre con los que sufren las desgracias y no con los que la causan. Es un

Dios amigo de las víctimas y no de los victimarios. Dios está en el dolor de los que  sufren la humillación de las colas, en el llanto de la madre que no tiene que dar de comer a los hijos, en la tristeza de esos niños porque sus padres se marcharon del país; está en las dudas y gritos rebeldes de los que no entienden cómo es posible que hayamos llegado a esta situación de caos, penuria e incertidumbre.

Es urgente que nos libremos de la imagen de ese Dios insensible ante el sufrimiento de las víctimas. Dios no causa las tragedias, sino que las sufre. Dios se no  esconde se manifiesta en ese niño que no tiene dónde nacer, que tiembla de frío sobre las pajas de un pesebre, que enseguida tiene que huir al destierro para salvar la vida pues los poderosos lo persiguen para matarle y durante varios años deberá vivir como un indocumentado en un país extraño.

Navidad: tiempo para convertirnos al estilo de vida y  los valores de Jesús: Para el mundo, lo importante es triunfar; para Jesús, lo importante es servir. Para el mundo es primero el que más tiene; para Jesús es primero el que más sirve con lo que tiene.

Lea también

VERICUETOS POLÍTICOS |  ¡MARIA CORINA AVANZANDO!  |   Luis Aranguren Rivas. 

¿Cuándo muere un país? | Por: Carolina Jaimes Branger 

20/04/2026
Capital Social | La Amazonia: Análisis sistémico frente al deterioro ambiental global  | Por: José María Rodríguez

Capital Social | La Amazonia: Análisis sistémico frente al deterioro ambiental global | Por: José María Rodríguez

20/04/2026
Trujillo: una visión 467 años después |  Por: María Eloina Conde

19 de Abril: Día del Municipio | Por: Fortunato José González Cruz

19/04/2026
PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO | Por  Francisco González Cruz

EL 19 DE ABRIL Y LA VENEZUELA POSIBLE | Por: Francisco González Cruz

19/04/2026

Celebrar la Navidad debe ser una excelente oportunidad  para releer nuestras vidas a la luz de la humildad y ternura  del pesebre y reflexionar con sinceridad si somos seguidores de ese Dios humilde, tierno y amoroso, o más bien seguimos a los prepotentes, egoístas y violentos. Para preguntarnos si somos sembradores de encuentro, paz y hermandad, o sembradores de división, violencia e intolerancia; si trabajamos por una Venezuela donde todos los niños puedan nacer y vivir de un modo digno, o si sólo nos preocupamos por nosotros y los nuestros. Para aclararnos si nuestra conducta y vida celebra a Jesús, la ternura y el amor, es decir, la verdadera Navidad; o a Herodes, la violencia y la opresión, es decir, la antinavidad.

 

Fuente: Antonio Pérez Esclarín pesclarin@gmail.com
Tags: Antonio Pérez EsclarínDestacadoOpiniónTrujillo
Siguiente
Consultorio para el Alma/ Enfrentando nuestros miedos

Consultorio para el Alma / María, la Doncella del Señor

Publicidad

Última hora

¿Cuándo muere un país? | Por: Carolina Jaimes Branger 

Capital Social | La Amazonia: Análisis sistémico frente al deterioro ambiental global | Por: José María Rodríguez

29 Aniversario de la Ordenación Episcopal de Monseñor Trino Valera, nativo de San Lázaro | Por. Armando Ramírez

Juan Pablo Guanipa desde Bolívar: La única vía para recuperar la economía de Venezuela es una elección con María Corina Machado

Mérida | ¡ALERTA VIAL! Cerrado el paso por los Túneles (Local 008)

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales