Ernesto Rodríguez (ernestorodri49@gmail.com)
Escribo en fecha 30 de junio de 2026 y es obligatorio decir algo sobre los espantosos terremotos en fecha 24 de junio de 2026.
En dicha fecha hubo dos temblores de gran magnitud, el primero a las 6.04 pm de 7.2 grados de magnitud Richter…Y el segundo de 7.5 grados unos segundos después…Esos dos sismos causaron destrozos inimaginables en la zona costera del litoral central de nuestro país y también afectó construcciones en ciudades como Caracas.
En los próximos días con seguridad vamos a conocer cifras muy grandes de edificaciones desplomadas, fallecidos, heridos y damnificados en La Guaira y en dicha zona costera.
Según las noticias que se publican…incluso por el propio gobierno…en nuestro país resulta demasiado obvio que no estamos preparados para enfrentar una desgracia de grandes proporciones como la que estamos viviendo en estos días…Sobre la ocurrencia de terremotos el conocimiento científico todavía está en pañales…No se sabe predecir con precisión un terremoto…¡Pero sí sabemos cómo podríamos prepararnos para un terremoto de gran magnitud construyendo bien edificaciones antisísmicas y con buenas cuadrillas de rescatistas que tengan los equipos adecuados para buscar víctimas entre los escombros y salvar vidas como ocurre en Japón!!!.
Yo viví el terremoto del 29 de julio de 1967 en Caracas a las 8.05 pm que tuvo una magnitud de 6,7 grados Richter, duró más de 35 segundos y causó unos 2.000 heridos y 236 muertos. Yo estudiaba el tercer semestre de la carrera de Biología en la Facultad de Ciencias en la UCV y recuerdo que muchas compañeras de estudio quedaron traumatizadas y cuando se reanudaron las clases, continuamente gritaban de repente que estaba temblando, aunque no hubiera ningún temblor. Personas que quedaron atrapadas en ascensores durante días tuvieron que ponerse en tratamiento psiquiátrico. El terremoto duró tanto tiempo que mi padre, mi madre, mis dos hermanos y yo, pensábamos que en cualquier momento el edificio se tenía que derrumbar. Pero ese edificio llamado Mampote ubicado entre las esquinas de Velazquez y Santa Rosalía, cerca de la Avenida Vicente Lecuna, era viejo pero muy bien construido y solamente sufrió algunas grietas. Cuento esto porque uno de los factores clave para que un edificio no se desplome durante un terremoto es que esté bien construido.
Los dos temblores de 7,2 grados y 7,5 grados el pasado 24 de junio fueron mucho más devastadores que el de Caracas y ya algunos sismólogos han publicado explicaciones sobre el fortalecimiento recíproco de las ondas de ambos temblores en lo que llaman un ‘doblete sísmico’, lo cual le confirió una tremenda fuerza a las ondas que se dirigieron hacia el noreste. Pero confieso que no he comprendido bien tales explicaciones porque la sismología es una disciplina que requiere de mucho estudio.
En el caso de los habitantes del Estado Trujillo (Venezuela) tenemos que tener presente en todo momento que nuestro estado está ubicado en el pie de monte andino y que toda la cordillera de los Andes en Sudamérica es zona sísmica. En efecto, hace unos 135 millones de años Africa y Sudamérica estaban unidas en un supercontinente llamado “Gondwana”, pero se empezaron a separar y siguen separándose, por lo cual la parte occidental de Sudamérica chocó con una placa que le impidió seguir separándose y se levantó y se formó la cordillera de los Andes que en toda Sudamérica es zona sísmica. Por eso los países sudamericanos ubicados en la zona occidental tienen sismos con frecuencia.
En el año 1983 el ‘Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables’ publicó una serie de mapas titulada: ‘Venezuela en mapas’ y en la página 17 se publica el ‘mapa sísmico’. En ese mapa se ve claramente que el Estado Trujillo y otros estados del país están en zona sísmica. Solamente el escudo guayanés no tiene ese tipo de riesgo. Entonces es muy importante que todos los ciudadanos que vivimos en estados que sí tienen riesgo de movimientos telúricos, al menos sepamos que podemos sufrir un terremoto de cierta magnitud.
Para finalizar, es pertinente recordar a Joseph Alois Ratzinger (1927-2022) que nació en Alemania, y fue elegido Papa el 19 de abril de 2005 con el nombre Benedicto XVI. El domingo 28 de mayo de 2006 mientras visitaba lo que fue el Campo de Concentración de Auschwitz (Polonia), donde los nazis exterminaron millón y medio de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, el Papa demostró una extraordinaria sinceridad y valentía al preguntar: “¿Por qué Dios permitió que ese horror sin precedentes ocurriera?” (muchas fuentes de internet).
Podríamos parafrasear al Papa Ratzinger y preguntar: ¿Por qué Dios permitió esos espantosos sismos el 24 de junio de 2026?…Quizás podemos reflexionar sobre lo que expresó en una de sus obras el eminente biólogo darwinista británico Richard Dawkins (nac. 1941) cuando dijo: “El Universo que observamos tiene precisamente las propiedades que esperaríamos si en el fondo no hay diseño, ni propósito, ni maldad, ni bondad, nada sino una ciega e inmisericorde indiferencia” (1)…¡Los terremotos ocurren por causas físicas y solamente podemos tomar previsiones!!!!
NOTA: (1) Pag. 133 en Richard Dawkins (1995) ‘River Out of Eden’. Basic Books. New York.
