Que se refuerce la seguridad en la frontera entre Venezuela y Colombia para combatir a los grupos irregulares y de extorsión, así como que se negocie el intercambio de electricidad por gas, con el fin de disminuir los cortes constantes en la zona andina, solicitaron esta semana sectores productivos y políticos del estado Táchira al presidente del vecino país, Abelardo de la Espriella.
Para el exalcalde de San Cristóbal, Gustavo Delgado, es urgente desarticular las redes de extorsión e inseguridad que frenan el desarrollo económico en la región, por lo que propone que desde Caracas y Bogotá, sean nombradas comisiones especiales que puedan desarticular la delincuencia organizada en la frontera entre el Táchira y el departamento Norte de Santander.
Cree necesario eliminar la cantidad de alcabalas existentes desde San Antonio, municipio Bolívar, hasta la ciudad de San Cristóbal, pues denunció que se han convertido en un punto de matraqueo que ha afectado no sólo a los venezolanos, sino también a los colombianos que intentan visitar la entidad andina.
En tal sentido, Luis Acevedo, quien es el coordinador de la firma del Manifiesto de los Pueblos Fronterizos, manifestó que se requiere el cierre de los pasos irregulares que son usados para el contrabando y el narcotráfico, por parte de grupos al margen de la ley, por lo que destacó que apoyan que exista presencia del Estado en los municipios fronterizos combatiendo estos flagelos y a los grupos terroristas.
En tal sentido, Richard Casanova, enlace del presidente Abelardo de la Espriella a nivel empresarial, aseguró que la seguridad fronteriza es la prioridad del nuevo gobierno de Colombia. “Un país, una frontera, una ciudad sin seguridad es una empresa que no va a llegar, es un empresario que va a temer por su integridad física, por la de sus empresarios, por toda la inversión que hace un empresario. Un empresario no es solamente inversión; un empresario es tener su familia, es tener su maquinaria y, en este gobierno que inició el 7 de agosto, lo primordial va a ser la seguridad, y la seguridad primordial o la que va a primar es la fronteriza. Necesitamos retomar esa frontera, esa frontera activa que fue Cúcuta, que fue Venezuela”, dijo.
Intercambio por electricidad
Junto al tema de seguridad, los gremios fronterizos plantean una solución a la crisis eléctrica del Táchira a través de la compra de energía a Colombia, mediante un esquema de intercambio comercial por gas venezolano. Al respecto, se propone el suministro de energía eléctrica desde el vecino país a través de la subestación San Mateo a la subestación El Corozo en el estado Táchira, a cambio de que Venezuela surta de gas al Norte de Santander.
“Ya existe la interconexión porque hace años Venezuela le vendió energía eléctrica al Norte de Santander, bueno, ahora necesitamos que eso sea a la inversa y Venezuela le puede ofrecer un servicio que en Colombia, o al menos en el Norte de Santander, puede ser necesario como es el gas”, destacó Luis Acevedo, coordinador de la firma del Manifiesto de los Pueblos Fronterizos.
Por su parte, el exalcalde de San Cristóbal, Gustavo Delgado, indicó que es necesario abrir el compás de la compra de electricidad para el Táchira, ya que pasa hasta 15 horas sin servicio, en los municipios de mayor producción.
“El gobierno venezolano no lo entiende, no lo ve, porque están concentrados en Caracas. Las reuniones entre empresarios, entre organismos, entre fundaciones entre Colombia y Venezuela, son importantes para poder avanzar en la frontera, para que exista libre comercio, mejoras en servicios públicos y seguridad”, agregó.
Enlaces del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se comprometieron a entregarle personalmente un manifiesto firmado por representantes del estado Táchira en el que solicitan, entre otras cosas, que se abra la frontera las 24 horas del día, para que existan mayores garantías de seguridad.
