Rocío San Miguel sobre su tiempo en prisión: ‘‘Durante cuatro meses no me permitieron salir al sol’’

La abogada atribuyó a José Luis Rodríguez Zapatero las gestiones que permitieron que recibiera atención médica, un intento para salir en libertad en abril de 2025 y que su hermano Miguel Ángel pudiera ir a España para recibir tratamiento oncológico

Foto: @ReporteYa | Twitter

 

Por: Santiago Moreno / El Diario


Rocío San Miguel, abogada y activista de derechos humanos, ofreció el 5 de octubre su primera entrevista tras recuperar la libertad plena y dio detalles de los casi dos años que permaneció privada de libertad, así como de las consecuencias que el encarcelamiento tuvo para su salud y familia.

“Hoy culmina un duro capítulo de mi vida”, afirmó.

La sentencia absolutoria fue dictada por el Tribunal 3.º de Primera Instancia en Funciones de Juicio con competencia en materia de terrorismo, decisión que le permitió recuperar plenamente su libertad.

Detención en el aeropuerto de Maiquetía

San Miguel recordó que fue detenida a las 6:00 am el 9 de febrero de 2024 en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, cuando se disponía a viajar con su hija.

‘‘Hablaba con el oficial de migración riéndonos, y de repente él me dice que no podía seguir. Llegó un funcionario de la DGCIM y me dijo que tenía una ‘alerta silenciosa’, sin orden de detención ni delito en flagrancia’’, relató.

Tras horas de incertidumbre la activista fue trasladada a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en Boleíta sin decirle a dónde iba. ‘‘Allí comenzó el infierno’’.

Rocío San Miguel Sosa en una fotografía de archivo. EFE/Jeffrey Arguedas

Posteriormente fue trasladada a El Helicoide, donde permaneció recluida durante buena parte de su proceso.

‘‘Detrás de una reja hay muchas historias, muchos dolores, muchas tristezas. El no poder hablar con los tuyos ni saber qué pasa con ellos. El ver que me están violando todos los derechos que he denunciado que se le violan a otras personas’’, describió.

La presidenta de Control Ciudadano describió las condiciones de su reclusión y aseguró que el encarcelamiento tuvo consecuencias importantes sobre su salud.

San Miguel relató que sufrió una caída producto de una laberintitis y permaneció durante ocho meses con una fractura antes de recibir atención médica especializada y ser operada en abril de 2025.

“El momento de mayor violencia psicológica fue ser presentada junto a toda mi familia directa en las instalaciones de la DGCIM, enfrentando la incertidumbre sobre la suerte de mi hija al terminar la audiencia”, recordó.

Para sobrellevar las condiciones de prisión, explicó que recurrió a la fe, la lectura, los recuerdos de su vida familiar, pensar en las convicciones y hablar con otros presos. ‘‘Durante cuatro meses no me permitieron salir al sol’’.

 

Libertad de todos los presos políticos

Si bien San Miguel celebró haber recuperado su libertad plena en la noche del 1° de octubre, denunció el encarcelamiento de las dos mujeres condenadas en su caso, de los militares sentenciados a 12 y 18 años, entre ellos el general Tomás Enrique Martínez Macías, quien tiene una libertad condicional, y por el resto de los presos políticos ‘‘que tienen que salir en libertad’’.

“Doy las gracias pero con el corazón triste por las personas que se quedan adentro”, expresó.

Asimismo, agradeció las gestiones de ‘‘diplomacia humanitaria’’ del expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, a quien atribuyó gestiones que permitieron que recibiera atención médica, un intento para salir en libertad en abril de 2025 y que su hermano Miguel Ángel pudiera ir a España para buscar tratamiento oncológicos en enero de este año.

Presos políticos | Foto: EFE

El nacimiento de su nieto

Durante su permanencia en prisión, San Miguel afirmó que cuando recibió la noticia en diciembre de 2025 de que su hija estaba embarazada, eso se convirtió en un símbolo de esperanza.

Su nieto nació el 8 de agosto de 2026, fecha que San Miguel vinculó con uno de los momentos más importantes de su vida reciente: la consolidación de su libertad.

Tras su experiencia, San Miguel aseguró que descubrió una fortaleza personal que desconocía y que aprendió a desprenderse de aquello que estaba fuera de su control.

“No siento culpa por lo vivido; la culpa es del victimario, no de la víctima”, enfatizó.

San Miguel reiteró además su compromiso con la contraloría ciudadana y con la exigencia de que las autoridades rindan cuentas y respeten el marco legal.

Finalmente, la presidenta de Control Ciudadano aseguró que haber experimentado personalmente el sistema penitenciario venezolano modificó su perspectiva sobre las reformas que considera necesarias.

“Haber vivido el sistema desde adentro me dio una mayor sensibilidad sobre los cambios urgentes y los aportes que requieren los cuerpos de inteligencia, la justicia militar y los centros penitenciarios en Venezuela”, concluyó.

 


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