REPÚBLICA FEDERAL DESCENTRALIZADA | Por: Francisco González Cruz

 

Francisco González Cruz

El sueño de una república federal descentralizada está en los fundamentos de nuestro nacimiento como nación, desde la creación de los primeros municipios y provincias coloniales hasta en la Constitución de 1999. Hoy, cuando la toca la reconstrucción de todo el andamiaje institucional, vuelve la necesidad de partir desde esas bases fundacionales.

Don Mario Briceño Iragorry decía con insistencia que urge una venezolanidad  en la conciencia histórica desde lo local. Abogó por el municipio como la célula fundamental de la democracia, sosteniendo que el arraigo local y la defensa de la cultura son esenciales para la soberanía nacional.

Puso el trujillano todo su talento en convencernos de esa necesidad, y documentó con sólidas investigaciones y determinada perspicacia las debilidades de nuestra conciencia de nación, y nos dotó a los venezolanos de arquetipos y procesos por donde debe ir la andadura de lograr el sueño de la nación posible, y con ella, la república necesaria para enrumbarla hacia los objetivos del bien común.

Diego S. Garrocho Salcedo, un joven profesor de Ética y Filosofía Política en la Universidad Autónoma de Madrid, escritor exitoso en los espinosos temas de la ética y los desafíos de esta complejidad de las nuevas realidades, plantea la necesidad de: “Sin renunciar a los principios, propongo mantener una relación de cierto escepticismo, cierta distancia con nuestras propias ideas y construir nuestra identidad desde experiencias más humanas, más flexibles y de mayor proximidad (la familia o los amigos). Es decir, construir la identidad en elementos que sean mucho más reales que las ideologías”.

La “amistad civil” ejercida en la cotidianidad de la praxis de ciudadanía en el lugar, en la comunidad, en el espacio local en la cual se aprende haciendo las virtudes la libertad, la democracia y el ejercicio de ser republicano.

Allí, en la localidad, ejerciendo la ciudadanía activa, tendremos los venezolanos la experiencia y la consciencia de ejercer la libertad con responsabilidad, la democracia en la participación y con ello ir  construyendo las bases republicanas que tenemos por tarea.

La república federal descentralizada se construye desde los municipios, por ello la descentralización, basada en el principio de subsidiariedad, también presente en nuestra Constitución, debe tener como fundamento ese invento institucional tan natural, necesario y participativo como lo es el municipio.

Allí, de los municipios nació la República de Venezuela. De allí debe partir su refundación.

 

 


¡Mantente informado! Síguenos en  WhatsAppTelegram, InstagramTikTokFacebook o X 

 

 

 

Salir de la versión móvil