El prodigioso erudito Isaac Asimov (1920-1992) nació en Rusia pero muy niño viajó con su familia a Estados Unidos donde vivió toda su vida.
Publicó una enorme cantidad de obras sobre todas las áreas del saber y su característica principal era la didáctica…Ha sido uno de los autores que más he admirado.
Una de sus muchas obras es: ‘La Formación de América del Norte. Desde los tiempos primitivos hasta 1763’ publicada en inglés en el año 1973, y en ella uno de los temas es el concerniente a los juicios de las ‘Brujas de Salem’ en la Nueva Inglaterra (Estados Unidos), que es sumamente importante porque ilustra la terrible combinación de cuatro factores: Ignorancia, fanatismo, pánico colectivo e injusticia social (NOTA 1).
Asimov comienza señalando que en Europa el número de personas ejecutadas acusadas de brujería entre los años 1.500 y 1.800 fue de dos millones. Dice que en el siglo XVI quizás 40.000 personas fueron ejecutadas por hechicería solamente en Inglaterra.
En el año 1689 el reverendo puritano Cotton Mather (1663-1728) de Boston, publicó: ‘Memorable previsión concerniente a la hechicería y las posesiones’. Pocos años después en 1692 un grupo de tontas adolescentes en la ciudad de Salem, quizás temiendo el castigo por alguna travesura, hicieron cosas raras: contorsiones extrañas, muecas raras con la cara, que se podían considerar efectos de una hechicería. Ellas fueron creídas y acusaron de ser bruja a una esclava de la familia, y en eso también les creyeron, ya que esa esclava era mitad india y mitad negra, y provenía de las Antillas y había entretenido a los niños con cuentos de vudú.
La esclava fue interrogada a latigazos y admitió que era una bruja para que dejaran de azotarla, y nombró a otras dos mujeres conocidas como asociadas a ella. Esas dos mujeres fueron atrapadas en la red y ellas, por supuesto, bajo los efectos del castigo, también mencionaron a otras personas. El pánico se extendió y muchas personas detenidas nombraron a muchas otras como supuestas practicantes de la hechicería.
El Gobernador Sir William Phips (1651-1695), nativo de Nueva Inglaterra, fue el primer Gobernador de la Provincia de Massachusetts, y se hizo famoso por instaurar el ‘Tribunal de los juicios de las Brujas de Salem’.
Durante los seis meses siguientes unas 36 personas (30 mujeres y 6 hombres) fueron ahorcadas por supuesta ‘hechicería’.
Pero llegó un momento en que las personas acusadas nombraron a la esposa del Gobernador Phips y eso frenó la locura de las persecuciones, juicios y condenas. Había en prisión 150 personas en espera de juicio pero fueron liberadas. Como muy bien dice Asimov: “La maquinaria de la caza de brujas funcionaba cuando estaba dirigida contra los pobres, los viejos y los inermes” (Pags. 180-181). En efecto, la persecución paró cuando fue involucrado el nombre de una persona de elevado rango social.
Conocer esa experiencia histórica es muy importante porque evidencia la importancia de educar a una población sobre los peligros de la irracionalidad.
NOTA 1: Toda la información del presente escrito la he tomado de Pags 178-182 en la traducción al castellano de la mencionada obra por la Editorial Alianza. Madrid (1983).
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