Pekín, 20 may (EFE).- Los presidentes ruso, Vladímir Putin, y chino, Xi Jinping, cerraron hoy su cumbre entre tazas de té, una tradición en las cumbres ruso-chinas.
Xi destacó que «los resultados de la visita habían sido muy ricos» con la firma de «muchos documentos», por lo que calificó la breve estancia de su colega ruso como «muy exitosa».
Seguidamente, se mostró dispuesto a «intercambiar puntos de vista» con Putin, en presencia de sus principales asesores, antes de que éste regrese a la capital rusa.
Por su parte, el jefe del Kremlin destacó que el trabajo había sido «fructífero» y agradeció con un gesto a ambas delegaciones oficiales por su labor.

«No sólo hemos revisado todo lo que se ha hecho en los últimos años en materia bilateral, sino que esbozamos las perspectivas de desarrollo», señaló.
El Kremlin había adelantado que ambos mandatarios abordarían en el último acto oficial de la jornada asuntos mundiales como las guerras Irán y Ucrania, y la reciente visita del presidente de EE.UU., Donald Trump.
Al respecto, Trump destacó que él mantiene unas relaciones constructivas con los dos mandatarios. De hecho, el Kremlin no descartó hoy que Putin se reúna con el líder estadounidense cuando ambos vuelvan a China con ocasión de la cumbre de la APEC en noviembre.
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