
Por: Josefina Da Costa Gómez
Desde temprana edad he perseguido la palabra poética, más desde el deseo que desde la constancia de la acción, y a estas alturas de mi vida, expelida al Sur por el ventarrón que todos conocemos, quise enfocarme en esa búsqueda: asistir al curso sobre análisis y producción de textos poéticos impartido a través de la Academia Libre, de la Sociedad de Escritores de Chile.
Producto de esa experiencia, que agradezco, han surgido los poemas que tengo el gusto de compartir con mi querida gente trujillana, precisamente en una nueva conmemoración del día internacional de la mujer.
El Portero
El portero
nos despoja del traje
antes de entrar
a la estancia contigua
Raído o no
el traje
debe descartarse
Un tic tac granate
dice
Basta
Trópico absoluto soy
…el mismo sol que ardía
en las absortas retinas de mis padres
Eugenio Montejo, Trópico Absoluto
Trópico absoluto soy
Entre brújulas ebrias
galopo
sobre relojes de arena
a la vera
de palmeras despeinadas
Me despojo del abrigo
de las calzas
entro a mi iglú
Huyo del vacío
desde el borde del acantilado
al círculo polar
Trópico absoluto
Mínimo equilibrio
muero en ese trance
Vivir para tejer
entre otros paralelos
este presente
bamboleante
pendular
muy al sur de la existencia
y seguir respirando
con los huesos tibios
Trópico y Sur
rebaten
o se retiran
Se consienten
o se toleran
Yo trópico absoluto
estación permanente del sol
abrazo este Sur
y me levanto
Hábito
A María José, entrenadora de pilates
La carpa nebulosa
se afirma
sobre vigas puntiagudas
asiento mis párpados
cedo a la parsimonia
Películas sinuosas
se develan
entre conos de arena
mientras
lámparas impasibles
deambulan
en la boca del lobo
Desgarro el velo
me levanto
muevo los brazos
un dos tres
hasta cien
Sigo instrucciones
En danza asíncrona
tomo el aro
respiro
como un ascensor despavorido
las cuerdas gimen
Me desvanezco
Santiago de Chile, 2025
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