Perú apunta a problemas mercantiles como causa del retraso del avión de la Vinotinto

Lima, 22 nov (EFE).- Perú aclaró este miércoles que el avión en el que la selección de fútbol de Venezuela iba a viajar de vuelta hacia su país tiene restricciones de abastecimiento por razones mercantiles y desmintió que el Gobierno haya dispuesto alguna medida en contra de la aeronave, como afirmó la Cancillería del país caribeño.

«La Cancillería lamenta la situación que atraviesa el avión que transporta a la selección venezolana e informa que el Gobierno del Perú no ha dispuesto ninguna medida que prohíba el reabastecimiento de combustible de dicha nave», indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores peruano en la red social X (antes Twitter).

Añadió que la nave «viene experimentando restricciones de abastecimiento de índole mercantil privado ajenas a la voluntad del Estado peruano».

Y señaló que la Cancillería se encuentra realizando gestiones que permitan solucionar «a la mayor brevedad posible esta situación».

 

Fotografía de archivo del ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil. EFE/EPA/ALEXANDER ZEMLIANICHENKO / POOL

El Gobierno de Venezuela denunció este miércoles que las autoridades de Perú impidieron repostar al avión en el que viajará la selección de fútbol, lo que Caracas considera una «nueva arbitrariedad» por parte del Ejecutivo de Dina Boluarte.

«El Gobierno de Perú comete una nueva arbitrariedad contra los venezolanos, al impedir que el avión que trae de regreso a la Vinotinto recargue el combustible para emprender el regreso», aseguró el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, a través de X.

Aunque no explicó si se trata del cumplimiento, por parte de Lima, de sanciones internacionales que todavía pesan sobre Venezuela, dijo que «alegar la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, que son ilegales, para ejecutar un secuestro a (a la selección) es inhumano».

«Exigimos al Gobierno del Perú el cese inmediato de las agresiones en contra de nuestra selección y del pueblo venezolano, y asumir sus obligaciones en el marco del respeto al derecho internacional», agregó Gil.

Por su parte, la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) publicó otro comunicado en el que se suma a la condena por las agresiones «físicas y verbales» y por los «actos de discriminación y xenofobia» sufridos por la selección y la afición que les apoyaba.

«Es muy grave que uno de nuestros jugadores resultara lesionado por un funcionario, al momento de acercarse a nuestros aficionados para entregarles una camiseta, un acto que es absolutamente normal (…) y que no debe despertar una sanción policial como la que ha sufrido nuestro jugador», remarcó la FVF.

Venezuela consiguió el martes un empate 1-1 frente a Perú en el Estadio Nacional de Lima, con lo que se consolidó en la cuarta posición de las eliminatorias al Mundial del 2026 y dejó a Perú en el fondo de la tabla de la competencia sudamericana.

Horas antes del partido, representantes de la oposición venezolana rechazaron el control de identidad a los extranjeros que la autoridad migratoria peruana anunció que haría en los ingresos al estadio, lo que consideraron un acto de xenofobia.

 

 

 

 

 

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