El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ha recibido graves testimonios de familiares de privados de libertad que permanecen recluidos en la Comunidad Penitenciaria Fénix Lara, quienes señalan directamente al director del recinto, Héctor Maraima, de supuestamente ordenar maltratos y torturas físicas contra la población penal.
Según los relatos de los familiares, la situación de violencia se ha recrudecido en los últimos días. Hace apenas una semana, un grupo de cuatro internos fue brutalmente golpeado y posteriormente aislado. El motivo de la agresión habría sido el reclamo de los reclusos por las condiciones inhumanas en las que conviven, marcadas por un hacinamiento crítico, falta de atención médica y una alimentación deficiente que no cumple con los estándares nutricionales básicos.
A los abusos físicos se suma una denuncia de corrupción y extorsión. Los familiares aseguran que el personal penitenciario presuntamente solicita por orden del director pagos en dólares para evitar castigos, impedir traslados arbitrarios a penales lejanos o simplemente para no suspender el derecho a la visita familiar.
Asimismo, alertan que al entregar la «paquetería» con alimentos e insumos básicos, los funcionarios a cargo de recibir lo enviado por tanto esfuerzo por los familiares se encargan de sustraer gran parte del contenido, dejando a los internos en un estado de vulnerabilidad extrema.
Sus órdenes llegan a Uribana
El pasado 17 de marzo, un grupo de 22 privados de libertad fue ingresado al Centro Penitenciario David Viloria, conocido como Uribana. Este grupo provenía del Internado Judicial de Tocuyito, en el estado Carabobo, que se encuentra bajo la custodia del SESMA, este grupo de detenidos fueron sacados desde Fénix Lara hace nueve meses como una medida de castigo. Una vez cumplida la sanción, fueron retornados al estado Lara, donde radican sus causas judiciales.
Sin embargo, los familiares denuncian un presunto acto de extralimitación de funciones por parte de Héctor Maraima. Según los testimonios, tras una visita de Maraima, director de Fénix hasta el Centro David Viloria y una conversación con el director de dicho penal, se ordenó el aislamiento inmediato de seis internos del grupo recién llegado.
Actualmente, estos seis reclusos permanecen sin acceso a visitas, incomunicados y bajo la amenaza de un nuevo traslado de castigo. Las familias expresan su desesperación al no entender la saña contra estos hombres que ya cumplieron su sanción previa en Tocuyito y temen por su integridad física y estado de salud actual.
Desde OVP recordamos que la gestión penitenciaria debe regirse por la legalidad y la autonomía de cada recinto. Ningún director tiene la facultad de interferir en la administración de otro penal para promover castigos o persecuciones. Estas acciones representan una violación flagrante a los Derechos Humanos y a las Reglas Nelson Mandela.
Es por ello que desde nuestra organización exigimos al Ministerio para el Servicio Penitenciario una revisión inmediata de estas denuncias y el cese de los tratos crueles en los penales del estado Lara. De la misma forma estaremos informando sobre estas irregularidades a instancias internacionales.
Prensa Observatorio Venezolano de Prisiones
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