Yo recuerdo que en los años entre 1973 y 1976 fui estudiante de postgrado en el IVIC (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas), y conocí ecólogos de renombre internacional como los norteamericanos Gordon Orians, Boyd Collier, John Sutherland, Brian McNab y alemanes como Hans Klinge, y muchos otros.
Pues bien, esos ecólogos siempre decían: “Ustedes no saben la riqueza de ecosistemas naturales y de flora y fauna que tienen en su país….ustedes no valoran lo que tienen”…En efecto, nuestro país es uno de los más privilegiados del planeta en el sentido de que tenemos casi todos los ecosistemas imaginables: La gran sabana, la selva lluviosa tropical, los tepuis, ecosistemas de montaña, bosques deciduos tropicales, los llanos, ecosistemas de semidesiertos, ecosistemas de playa, de manglar, de deltas, lagos y fabulosos ríos, islas, y paremos de contar.
Pero cuando leemos la obra ‘Relación Histórica del Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente’ (1814-1825) del gran naturalista alemán Alejandro de Humboldt (1769-1859), que estuvo explorando nuestro país desde el 16 de julio de 1799 hasta el 24 de noviembre de 1800, entonces nos percatamos de que describe una abundancia de flora y fauna que ya no existe.
Igualmente, el gran erudito suizo Henri Pittier (1857-1950) fue ingeniero, geógrafo, pintor, naturalista y botánico. Estudió en la Universidad de Jena (Alemania) donde se graduó de ingeniero civil y se doctoró en filosofía en 1885, y también estudió en la Escuela Politécnica Federal de Zurich. Luego fue profesor de ciencias naturales en el Colegio de Château d’Oex (Suiza) y en el Dpto. de Geografía de la Universidad de Lausana (Suiza) donde le dieron el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias. A los 30 años viajó a América y se estableció en Costa Rica en 1887 en donde fundó el Observatorio Meteorológico. También dirigió el Instituto Físico-Geográfico que incluía una estación meteorológica, un servicio de geografía y un museo de ciencias naturales. Después de 15 años en Costa Rica viajó en 1901 a Estados Unidos donde trabajó en el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos en el área de botánica y realizó trabajos de campo para estudiar la vegetación en México, Guatemala, Panamá, Colombia y Ecuador. En 1913 realizó su primera visita a Venezuela y luego volvió en 1917. En 1919 se instala definitivamente en Venezuela donde vivirá hasta su fallecimiento. En 1919 trabajó para el Ministerio de Relaciones Exteriores y a los 62 años comenzó de nuevo su labor como botánico, conservacionista, fitogeógrafo y educador. Desde octubre de 1931 hasta 1933 fue Director del Observatorio Cajigal. Desde 1936 fue Jefe del Servicio Botánico del Ministerio de Agricultura y Cría, cargo que ocupó hasta sus últimos días. En 1937 tuvo el mérito de haber logrado la creación del Parque Nacional Rancho Grande (hoy Parque Henri Pittier). El 4 de marzo de 1936 dictó una conferencia en la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales en Caracas y dijo:: “En ninguno de los países de Hispanoamérica que he tenido la oportunidad de visitar, he podido notar un estado de cosas tan deplorable, en materia de destrucción de bosques y de esterilización del suelo como en los valles centrales de Venezuela. Y la obra vandálica del hacha y del fuego continúa en todo el país; el área devastada se ensancha día a día y de no ponérsele coto, dentro de pocas generaciones todo el país se habrá vuelto improductivo y semidesierto” (1).
También recordemos a William Vogt (1902-1968), ecólogo y ornitólogo estadounidense, que en el año 1942 fue Director Asociado de la División de Ciencia y Educación de la Oficina de Coordinación de Asuntos Inter-Americanos. Luego fue Jefe de la Sección de Conservación de la Unión Panamericana, y también fue Representante de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales en las Naciones Unidas hasta su fallecimiento. En su publicación titulada: ‘La Población de Venezuela y sus Recursos Naturales’ (1946) dice: “Durante casi 20 años que llevo estudiando el aprovechamiento y la conservación de los suelos, en viajes por 14 naciones americanas desde el norte de Canadá hasta el Estrecho de Magallanes, jamás se me ha presentado un caso más complicado de desajuste nacional de la tierra ni un caso patológico más difícil de curar como el que he encontrado en Venezuela (…) Hay pocos países en el mundo, probablemente ninguno en este hemisferio, que presenten manifestaciones de erosión más exagerada y concentrada. Aquí sobre vastas porciones todo el suelo ha sido arrasado, quedando expuesta la roca viva” (2)…¡Podemos imaginarnos la destrucción ecológica que ha habido en nuestro país desde los años que Henri Pittier y William Vogt hicieron sus advertencias!!!.
¿Por qué ha habido tanta indolencia en nuestro país ante tan pavorosa destrucción ecológica?…Una de las causas es que “NO SE PUEDE QUERER LO QUE NO SE CONOCE”…¿Cuántos ciudadanos han visitado las principales regiones del territorio de nuestro país y conocen nuestra maravillosa fauna y flora?…¿Cuántos ciudadanos conocen las especies de animales amenazadas de extinción?…Son muy pocos.
Yo fui Profesor de ‘Biología’, ‘Ecología’, y ‘Educación Ambiental’, desde el año 1977 hasta el año 2002 en el NURR-ULA (Trujillo, Venezuela), cuando me jubilé. Pero seguí siendo Profesor jubilado activo de ‘Evolución de los seres vivos’ desde 2002 hasta 2017 regalando mi trabajo a la universidad.
Recuerdo que varias veces les pedí a mis estudiantes que hicieran encuestas con los ciudadanos no universitarios en la calle y también con los ciudadanos universitarios (tanto estudiantes como profesores), y los resultados daban ganas de llorar, porque la abrumadora mayoría no conocía la geografía ni las regiones de flora ni la fauna del país, ni las especies amenazadas de extinción.
Los organismos pertinentes deberían implementar campañas divulgativas sobre nuestra flora, fauna y ecosistemas naturales. Además recordemos que el potencial turístico de nuestro país es inmenso, y bien controlado desde un punto de vista ecológico, sería una enorme fuente de ingresos.
NOTAS: (1) www.ecoportal.net/ ‘El aporte de Henri Pittier permanece vigente’ Alberto F. Badillo 07/09/00 (2) William Vogt (1946) ‘The Population of Venezuela and Its Natural Resources’. Pan American Union. Washington.
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