Naciones Unidas/Katmandú, 25 sep (EFE).- El primer ministro nepalí, Balendra Shah, advirtió ante la comunidad internacional de que la catastrófica riada que sepultó un valle del Himalaya en agosto fue un aviso urgente al mundo para tomar acción ante una crisis climática que devasta a los países más vulnerables.
«Vengo desde Nepal, un país lejano en el Himalaya, trayendo una advertencia cercana para la humanidad (…) El desastre de Bhote Koshi-Trishuli no fue solo una tragedia local, fue una advertencia para el mundo. Y hoy les pregunto: ¿realmente hemos escuchado esa advertencia?», instó Shah en su intervención.
Vestido de luto y tras sus características gafas de sol oscuras, el líder nepalí centró su discurso en el alto costo que pagan los países menos desarrollados ante una crisis común que el orden mundial ha fallado en atender.
«En Nepal escuchamos el aviso. Nuestras comunidades lo escucharon. Los científicos de todo el mundo lo escucharon y lo repitieron con evidencia. Pero nosotros, los líderes políticos del mundo, hemos sido negligentes al no traducir esas advertencias en acciones», subrayó.
Shah, el líder más joven en intervenir este año en la Asamblea General, expuso que su país apenas aporta el 0,1 % de las emisiones globales y, sin embargo, asiste impotente al derretimiento de sus glaciares y al sepultamiento de sus pueblos.
«Nosotros no creamos esta crisis, sin embargo, estamos pagando un precio colosal por ella (…) El cambio climático no reconoce fronteras. Los glaciares y las inundaciones no viajan con un visado sellado en sus pasaportes», señaló.
Nepal, que sigue buscando a más de 6.000 desaparecidos y ha confirmado la muerte de al menos 1.400 personas en las inundaciones, necesita en torno al 10 % de su PIB para afrontar la fase de recuperación tras el desastre, indicó el mandatario.
Desde la tribuna, Nepal propuso crear un mecanismo de acción junto a la India y China para compartir datos satelitales, vigilar lagos glaciares y coordinar respuestas ante emergencias.
«La justicia climática no puede ser solo una hermosa frase en un documento de las Naciones Unidas», denunció desde Nueva York.
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