Tegucigalpa, 26 ene (EFE).- El presidente electo de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, líder del conservador Partido Nacional, asumirá el poder este martes en sustitución de Xiomara Castro, la primera mujer del país en llegar a la Presidencia, arropada con la bandera del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), y que no lo reconoce como su sucesor.
Asfura prestará juramento en una ceremonia sencilla que se celebrará en la sede del Parlamento, en Tegucigalpa, sin la presencia de presidentes de otros países, por razones de austeridad, según reiteró el domingo el nuevo mandatario hondureño para el período 2026-2030.
La comunidad internacional estará representada en la toma de posesión de Asfura, ganador de las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, por los embajadores y titulares de organismos acreditados en Tegucigalpa.
Asfura, de origen palestino y natural de Tegucigalpa, donde nació el 8 de junio de 1958, fue electo presidente de Honduras en los duodécimos comicios generales celebrados en el país desde el retorno a la democracia en 1980, tras casi dos décadas de regímenes militares.
El nuevo mandatario, quien a tres días de las elecciones del 30 de noviembre recibió el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lidera un Partido Nacional que vuelve al poder después de tres periodos consecutivos, entre 2010 y 2022, que fueron salpicados por denuncias de corrupción y narcotráfico, los últimos ocho años con Juan Orlando Hernández como gobernante.
El segundo período de Hernández fue marcado por su reelección como presidente, aún cuando la Constitución de la República no lo permite bajo ninguna modalidad, y su extradición en abril de 2022 a Estados Unidos, donde en junio de 2024 fue condenado a 45 años de cárcel por narcotráfico y armas, que fueron interrumpidos el pasado 1 de diciembre por un indulto que le concedió Trump.
Apoyo de EEUU e Israel
Asfura asumirá el poder en un país que ya supera los diez millones de habitantes, de los que más del 60 % vive en condiciones de pobreza, con altos índices de violencia criminal, deficientes sistemas de educación y salud; corrupción, miles de campesinos exigiendo tierras, violaciones a los derechos humanos y una sociedad que se dividió tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente, Manuel Zelaya, entre otros problemas.
Muchos de los problemas Asfura ha prometido resolverlos con «trabajo y más trabajo», fomento de las inversiones nacionales y extranjeras, nuevos empleos y el cierre de algunas instituciones del Estado, entre otras medidas.
Además, Asfura espera contar para el desarrollo de varios proyectos de desarrollo con el respaldo de Estados Unidos e Israel, países que visitó hace dos semanas en su condición de presidente electo de Honduras.
En materia de política exterior, Asfura todavía no ha anunciado si romperá o no las relaciones con China, que fueron establecidas durante la Administración de Xiomara Castro, quien además rompió con Taiwán.
El nuevo titular del Ejecutivo hondureño, un empresario de la construcción que fue alcalde de Tegucigalpa durante dos períodos consecutivos entre 2014 y 2022, también ha sido concejal y secretario del Fondo de Inversión Social.
Con Asfura serán seis los gobiernos presididos por el Partido Nacional desde el retorno al orden constitucional en Honduras, contra cinco del Partido Liberal, también conservador, y uno del izquierdista Libre.
Castro no reconoce a Asfura como nuevo presidente de Honduras, aunque cumplió con su palabra de «respetar los resultados» del Consejo Nacional Electoral (CNE), aunque le fueran «adversos» a la candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada, quien fue tercera en las elecciones generales de noviembre marcadas por un recuento lento y lleno de fallas técnicas, que se prolongó durante casi un mes, con un resultado presidencial muy ajustado.
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