¡Murió Noelia! La mujer con cáncer que no consiguió una ambulancia

Gráfica: Alexander "Chaparro" Viloria

Siempre es triste escuchar que alguien muere, hoy esa noticia me llegó desde temprano, y aunque no se trataba de algún familiar o amigo entrañable no pude evitar sentirme mal, aún cuando desde muy dentro de mí traté de apelar a esa imparcialidad que nos enseñan a los periodistas, quizás para ser fuerte, para no dejar escapar ninguna lágrima, de esas que se acumulan más por rabia, por impotencia, que por dolor.

“Murió Noelia Terán”, me dijeron y lo primero que embargó mi mente fue el recuerdo de sus palabras el día que la conocí: “tengo mucho miedo porque no sé qué será de mis hijos cuando llegue a faltar”, a ese recuerdo de inmediato lo siguió el del rostro de las dos más chiquitas de sus siete hijos, una nena que no llega a un año y otra de dos, quienes seguramente siguen allá, en su ranchito de latas, en lo más alto de La Montañita, ignorando que mamá ya no va a regresar, en ese lugar al que Noelia llegó hace seis años cuando decidió dejar el campo atrás para que alguno de sus hijos pudiera estudiar.

El 10 de mayo reseñé para @diariodlosandes el caso de Noelia, una madre de 37 años con cáncer de matriz y trombo en una pierna, quien necesitaba un traslado en ambulancia hasta Caracas para realizarse unos estudios médicos y ser atendida, y aunque tras el trabajo periodístico se le pudo gestionar algunas ayudas en ropa y alimentos gracias a la colaboración de comerciantes de #Valera y el grupo de jóvenes cristianos Sumados para Bendecir de Carpa Esperanza Venezuela, fue imposible concretar la ayuda con la ambulancia debido a las restricciones con la gasolina en Venezuela, según me informó @moisesdpv_ruls.

Desconozco cuál era realmente el estado de salud de Noelia en los últimos días, pero estoy segura que en un país con otras condiciones de vida sin duda otras acciones hubiesen sido posibles. Merecemos una Venezuela donde vivir no duela tanto, una Venezuela donde nuestra gente tengas más opciones que simplemente sobrevivir. Le pido a Dios que cubra con su manto a esos niños que ella hoy deja.


Por Yoerli Viloria
yoerliviloriaduque@gmail.com

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