Monseñor Azuaje: compitamos para ver quién hace más por la paz y la justicia en Trujillo

Gráficas: Francisco Vergara

Por todo lo alto se celebró en Trujillo capital este 9 de octubre, y no solo el 460 aniversario del municipio, sino que además, el Seminario Mayor “Sagrado Corazón de Jesús” arribó a sus 50 años, sus bodas de oro; la Diócesis de Trujillo a sus 60 años. La Casa Hogar “Monseñor Carrillo”  “Sagrado Corazón de Jesús” de las hermanas Franciscanas a 61 años, los 207 años de la Independencia de Trujillo y 15 años como Obispo de Cástor Oswaldo Azuaje, quien también estaba de cumpleaños en su vida sacerdotal. Y como lo dijo el orador de orden, magistrado Juan José Mendoza, se realizó en Venezuela un hecho histórico, el lanzamiento del satélite José Antonio Sucre.

El clero trujillano celebró las bodas de oro del seminario, 61 años de la Diócesis y el cumpleaños de Trujillo Gráficas: Francisco Vergara

Ayer, la fiesta inició con la misa en acción de gracias, en la catedral, la presencia del clero trujillano no pudo faltar, la eucaristía fue presidida por el obispo de la Diócesis,  monseñor Cástor Oswaldo Azuaje; cantada por los seminaristas, semilleros del Señor, y la participación de buena parte de las autoridades regionales, alcaldesa Luz del Valle Castillo con su equipo de gobierno, autoridades militares y el pueblo trujillano, que no asistió como siempre se espera, pero la celebración dejó sus frutos.

Monseñor Cástor Oswaldo Azuaje, durante la homilía dejó un claro mensaje, el cual luego fue abordado por la alcaldesa y autoridades presentes, en torno a la paz y la justicia, “en este día de Trujillo hagamos un esfuerzo de competir acerca de quién hace más por la paz y por la justicia, fundamento la paz. Es la mejor y más constructiva competencia, en la que no hay perdedores y ganadores, en ella todos ganamos” así lo dijo el Obispo de de la Diócesis quien aprovechó de felicitar y pedir mucha oración por el Seminario, las hermanas Franciscanas, la Diócesis y su persona, sin dejar un lado a Trujillo.

Réplica de llave de la ciudad

La alcaldesa de la ciudad cumpleañera, Luz del Valle Castillo, hizo entrega de la réplica de la llave de la ciudad de Trujillo de Nuestra Señora de la Paz, a la patrona, para que permanezca como joya de la Virgen, “considerando que con su nombre nos identificamos los trujillanos. La patrona portará la llave en su pecho y la lucirá en todos los eventos que se realicen en la ciudad, con esa llave le pedimos que cierre las puertas al odio, a la violencia, a la guerra; y nos proteja de todo mal y desencuentro, nos ayude a construir con sinceridad el amor y la paz” dijo Castillo.

Esperanza en revolución

El Gobernador en sus cortas palabras dijo que “tenemos la fortuna de ser un pueblo de una historia rica y hermosa, bien nutrida, de hechos y episodios, de hombres y mujeres que consolidan para el futuro lo que es el gentilicio y la trujillanidad. No solo Niquitao es valor en la historia, porque para Venezuela, Trujillo es valor en la historia, y ese valor que nos da la historia es nuestra gran fortaleza para tener la esperanza, la lucha; para saber dar batallas y conseguir victorias. Una esperanza  que está marcada en principio por lo que es evidente que es la continuidad que tendrá el gobierno revolucionario en un próximo periodo electoral” agregó.

Esa esperanza la debe tener el pueblo, que este gobierno será sinónimo de lucha y trabajo, y para ello tenemos el Plan de Desarrollo hasta el 2030, que proporciona al estado la certeza de que Trujillo tiene un desarrollo planificado y definido”, de esta manera cerró su intervención, sin dejar de hacer campaña.


Sin desconfianza ni desánimo

Monseñor Cástor Oswaldo Azuaje, no dejó de mencionar en su mensaje final, el escenario que dentro de pocos días se vivirá en Venezuela, el electoral. Aprovechó de sumarse al llamado que ha hecho la Conferencia Episcopal venezolana,  a salir a cumplir con el derecho y el deber del voto, “el pueblo debe salir a expresar libremente y sin condicionamiento su voluntad democrática. El 15 de octubre los venezolanos tenemos un deber con nuestra patria, no nos dejemos ganar por la desconfianza y el desánimo, pensemos que todo puede ir mejor” manifestó el Obispo.

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