Miles de fieles acuden este Miércoles Santo a la Basílica de Santa Teresa, en Caracas, para venerar al Nazareno de San Pablo, una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias en Venezuela durante la Semana Santa.
El templo abrió sus puertas a las 12:00 am y a las 2:00 am la imagen fue entronizada en el altar mayor para su veneración. A lo largo del día, la feligresía ha participado en misas celebradas, en acción de gracias y como parte de sus promesas.
En los alrededores de la basílica se observa una alta afluencia de personas que acuden en familia, muchos vestidos de morado, para pedir favores, agradecer milagros o cumplir promesas al llamado Limonero del Señor.
El Nazareno “acompaña a Venezuela entera”
La misa central está prevista para las 5:00 pm y la presidirá el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord.
En un mensaje difundido este Miércoles Santo, Biord destacó el sentido espiritual de esta devoción y señaló que el Nazareno “acompaña a Venezuela entera” en medio de las dificultades.
Subrayó que la procesión y las actividades religiosas representan un espacio de encuentro comunitario, donde los fieles oran por los enfermos, piden por la paz y elevan súplicas por el país.
El arzobispo también pidió por quienes enfrentan condiciones adversas, como los enfermos, los migrantes y quienes no tienen empleo digno. Asimismo, elevó una oración por Venezuela, en la que haya salud, trabajo, justicia, paz y esperanza para la población.
“Mándanos, Señor, a muchos Cireneos que ayuden a cargar la cruz de los demás, que compartan el peso de los injustamente encarcelados, de los migrantes, de los que no tienen un trabajo digno, de los que pierden la esperanza; a muchas Verónicas que limpien el rostro sudoroso y sangriento de los que sufren, de los despojados y sin hogar”, expresó.
“Mándanos a muchas Magdalenas y mujeres de Jerusalén que lloren con los que lloran, que acompañen el sufrimiento, que den una palabra de consuelo y de ánimo; a la Virgen María, que al pie de la cruz es la madre dolorosa, la madre que recibe el cuerpo inerte de los hijos sacrificados por la guerra, los conflictos y la violencia”, añadió.
“Danos la paz que tanto necesita Venezuela”
Pidió al Nazareno aliviar “las pestes del alma, del egoísmo y de la división”, así como la incertidumbre que, según expresó, afecta a la sociedad venezolana.
El cardenal hizo referencia a problemas como la falta de libertad, el irrespeto a la vida y los derechos humanos, la pobreza creciente y la migración forzada. En ese contexto, mencionó también a los venezolanos que permanecen detenidos injustamente.
Durante su intervención, insistió en la necesidad de superar las diferencias a través del entendimiento.
“La esperanza renace con clara conciencia de que, sin caer en la violencia y las armas, lleguemos a superar las deficiencias sanando heridas y buscando que la fraternidad supere al odio, que la unidad de miras esté más allá del egoísmo e individualismo que nos corroe”, dijo.
Porras invitó a los fieles a reconocer el rostro de Cristo en las personas más vulnerables: quienes viven en la calle, los enfermos, los ancianos abandonados, los niños en situación de hambre, las mujeres maltratadas y quienes no tienen empleo o han sido encarcelados injustamente.
“Mira a tus hijos, querido Nazareno, que caminamos descalzos y vestidos de morado. Escucha sus súplicas, sana a los enfermos, consuela a los que sufren y danos la paz que tanto necesita nuestra Venezuela. Que tu cruz sea nuestro apoyo y tu mirada nuestra guía para construir un país lleno de justicia y de amor”, expresó.
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