Alborada Serrana
El ventisquero helado de la Cordillera desciende desde el Pico Bolívar, trayendo consigo el aroma a paramo y neblina.
Por: Fernando Chuecos Unda
A la orilla del Albarregas, justo cuando la penumbra de la noche empieza a ceder ante un cielo teñido de violeta y oro, se encuentran dos visiones ante un solo destino.
María y Fernando inician su Viaje al Amanecer, caminando por la ribera de un rio que ha sido testigo de la historia, las luces de la Universidad y los sueños de una Mérida que se niega a apagarse.
María se detiene un instante, respirando el aire puro de la Sierra. Su mirada brilla con una mezcla de ternura y determinación indomable, mientras observa el agua correr.
Escucha el rio, Fernando. En su murmullo no hay lamento; hay una fuerza que late, que empuja, que espera. Este cauce ha visto pasar generaciones de poetas, científicos y estudiantes. La Mérida Serrana tiene un alma que el centralismo jamás pudo comprender y mucho menos doblegar.
Nuestra Tierra de Gracia nace aquí, en la provincia que no se rinde, en el ciudadano que se sabe libre por nacimiento y por convicción. Este amanecer no es solo un cambio de luz; es la alborada de la dignidad venezolana.
Fernando, desenrolla con delicadeza un plano, sus manos reflejan la pasión de quien ha dibujado el futuro calle por calle, rio por rio. Es que Mérida no se explica con mapas sin alma María, se siente en el pecho.
Al contemplar este Valle, la pregunta que nos desvela a los merideños, no es de dónde venimos, sino algo mucho más profundo que rompe las fibras de nuestro ser:
Quiénes somos?
Somos los hijos de la cordillera. Un pueblo con la mente en las estrellas de la academia y los pies bien puestos en la tierra fértil de los Andes. Somos la audacia del montañista, el rigor del científico y la nobleza del agricultor.
La meritocracia no es un concepto técnico para nosotros; es nuestra forma de vida. Es el respeto al esfuerzo, al valor de la palabra, a la capacidad y a la experiencia de quienes se quemaron las pestañas estudiando bajo la sombra de estos gigantes de piedra.
María conmovida, interrumpe con suavidad; y también somos Fernando, la tierra que espera el regreso de sus hijos.
Míralos, ya están cruzando las fronteras de vuelta!
La diáspora merideña, esa masa de talento que rego su conocimiento por Santiago, Madrid y Barcelona, Bogotá o Miami, está armando sus maletas. No regresan por nostalgia; regresan porque aquí hay un propósito. Médicos, tecnólogos, artistas e ingenieros formados en nuestra Universidad de los Andes, regresan a volcar su experiencia en El Master Plan Albarregas Hubs. Su retorno es el flujo de savia nueva que va a nutrir cada hub de este proyecto.
Se ilumina la mirada de Fernando al escucharla.
Ese retorno María, es el combustible de nuestra mayor apuesta.
Cuando nos preguntan; que pretendemos?
Respondemos con orgullo: buscamos fundar la Mérida del futuro a través de un nuevo Ordenamiento Territorial Inteligente.
El alma de esta transformación latirá con fuerza desbordante en nuestro Hub de Entretenimiento Creativo y Cultural, una arteria de luz y color que rompe con la vieja gobernanza gris, y se entrega a la Corporación de Desarrollo; Innovación y Competitividad, gerenciada por un Ceo Urbano.
Déjate llevar por este viaje, María…
Todo comienza en el encuentro de los ríos Albarregas y Milla, en el Parque temático innovador y tecnológico “Viaje al Amanecer”. No es un parque de diversiones convencional, es el Cerebro Operativo del Master Plan, es un lienzo hipertecnologico donde la realidad virtual, la inteligencia artificial y el misticismo andino se mezclan para producir soluciones, y para contarle al mundo de lo que somos capaces. Desde allí, el conocimiento fluye como el agua y se conecta con las instalaciones de Medios Audiovisuales y Comunicación, un epicentro donde nuestros jóvenes y los creadores retornados de la diáspora, aprenderán creando cine, animación digital y las narrativas del mañana.
María, sigue el gesto de Fernando, deslumbrada por la escala de la propuesta.
Es poesía urbana en movimiento, Fernando!
Fernando, con la voz cargada de emoción;
…y apenas comienza!
El Hub se despliega con audacia y resignifica el concreto del pasado: la Plaza de Toros de Mérida, se transforma por completo, para convertirse en un majestuoso Coliseo Multicultural, un Anfiteatro Tecnológico para Espectáculos, Conciertos globales, Convenciones y Festivales que pondrán los ojos del planeta sobre esta sierra.
Desde este imponente nodo cultural, el diseño se sumerge en las barriadas que abrazan el cauce: Andrés Eloy, Pueblo Nuevo y Simón Bolívar. Estos sectores ya no serán sinónimo de olvido o exclusión. Lo transformaremos en el Campus Artístico y Cultural San Juan Pablo II. Sera un estallido de color, de muralismo que relata la memoria histórica, la resistencia merideña, con escaleras mecánicas urbanas y senderos peatonales que serpentean entre la topografía andina. Este Campus estará hiperconectado, física y digitalmente con el Casco Histórico y Patrimonial de la ciudad.
El pasado Colonial y Republicano de Mérida, se dará la mano con la vanguardia urbana de los barrios, integrando a toda nuestra gente en una sola comunidad vibrante y orgullosa.
María, sus ojos se inundan de lágrimas de esperanza, pero su voz vibra con una fuerza arrolladora;
Se me eriza la piel, Fernando!
Estas describiendo el tejido vivo de la reconciliación. Ver a los muchachos del barrio pintando su futuro junto a los profesores de la Universidad, ver los cafés y las galerías de arte digital nacer en Pueblo Nuevo, conectadas directamente con la Plaza Bolívar.
Eso es responder con el alma a la última pregunta;
Y como vamos a lograrlo?
Lo lograremos de tu mano, aplicando una descentralización profunda. El bienestar y la prosperidad regresaran a Mérida, a sus calles, a sus comunidades.
La Corporación y su Ceo Urbano contaran con la autonomía financiera y legal para actuar sin esperar los situados de la Capital. Abriremos las puertas al capital global, porque brindaremos confianza, orden y libertad.
El modelo de aprender creando, convertirá a San Juan Pablo II y a la Escuela de Medios Audiovisuales, en la fábrica de contenido digital más importante de la región. No seremos consumidores de la genialidad ajena, seremos exportadores de conocimiento. Mérida comercializara con el mundo: software, arte, soluciones urbanas e innovación ecológica.
María, mira fijamente a Fernando, con el sol del amanecer iluminando por completo la Sierra de Mérida, sellando un pacto histórico entre la Tierra de Gracia y el Master Plan Albarregas Hubs:
Este es nuestro juramento ante los gigantes de piedra:
“La Mérida de los Caballeros, de la Ciencia, del Arte y de la Fe estará de pie. La diáspora volverá a casa, el rio Albarregas sonreirá con fuerza y el Campus San Juan Pablo II se preparara para cantar su libertad”.
El amanecer ha llegado para quedarse, y juntos vamos a hacer que nuestra Merida Serrana brille tan alta que el mundo entero se detenga a contemplar su luz.
Finalmente “Despierta el Valle del Conocimiento”… A triunfar!
Mérida, noviembre de 2026
