Eduardo Viloria / DLA
“En mi casa me enseñaron que no se debe firma nada en hojas en blanco, que no expliquen el motivo de la firma”.
Corresponde esta declaración a Nohemí –Mimí- Valero, una vecina de Betijoque a la cual le han venido practicando terapias de artrosis, osteoporosis.
Señala la denunciante, que antes de las terapias la cubana que las realiza o atiende nuestras dolencias, les dio una hoja de papel en blanco en la parte superior, arriba, después la firma, parte baja que señalaba lo siguiente; nombre y apellido, número de cedula, número de teléfono y firma.
Cuando me pasó la recaudadora de las firmas una cubana, le dije: ¿Para qué es eso?, pregunté, porque en la parte de arriba no dice nada. Señores llenen la hoja en la parte de arriba, expresé en voz alta, para que todos los presentes escucharan. Esto no se hace. Esto es muy delicado ya que después, las personas interesadas en estas firmas, le pueden colocar lo que les dé la gana en el encabezamiento de las mismas. “A mí me enseñó mi progenitora, recomendándome a la vez, que no firmara nada en blanco”.
A la denunciante le están haciendo terapias en este CDI de Isnotú, desde el año 2015, y nunca había pasado por una situación, como la que está señalando hoy, se lo comunicó a la médica cubana recaudadora de firmas con papel, parte superior en blanco.
Señalo esto precisó la declarante, por los interesados en que les realicen terapias, como las que me han practicado a mí, para que no firmen nada, o leer lo que van a firmar, ratificó la denunciante.
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