Toronto (Canadá), 20 jun (EFE).- Manuel Neuer, el portero que transformó el oficio con su manera de jugar lejos de su área, agrandó este sábado su leyenda al alcanzar los 21 partidos en Copas del Mundo, más que ningún otro guardameta en la historia del torneo, gracias a su titularidad en el partido Alemania-Costa de Marfil que se disputa en el Toronto Stadium.
A los 40 años, el capitán del Bayern Múnich supera al francés Hugo Lloris, con quien compartía hasta ahora el récord de 20 encuentros mundialistas, después de igualar esa marca en la goleada alemana por 7-1 ante Curazao en el debut del equipo de Julian Nagelsmann en el Mundial 2026.
El dato encierra algo más que longevidad. Neuer disputa en Norteamérica su quinta Copa del Mundo, tras Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, y vuelve a ocupar el centro de la escena después de casi dos años sin jugar con Alemania. Ante Curazao, además, se convirtió con 40 años y 79 días en el futbolista alemán de mayor edad en disputar un gran torneo, por delante de Lothar Matthäus.
Su regreso no fue un trámite. Neuer había anunciado su retirada de la selección tras la Eurocopa de 2024, pero Nagelsmann lo recuperó para el Mundial y le devolvió la titularidad, en una decisión que desplazó a Oliver Baumann y reabrió el debate sobre el peso de la experiencia, la jerarquía y el rendimiento reciente.
El propio Neuer ha presentado este torneo como una última gran oportunidad. “Para mí es un regalo absoluto poder estar otra vez aquí”, dijo antes de la competición, en una frase que resume el tono de su vuelta: más ambición que nostalgia.
Su legado, sin embargo, quedó fijado mucho antes del récord. En Brasil 2014, especialmente en el partido de octavos de final contra Argelia, Neuer llevó al extremo la figura del portero líbero, al salir una y otra vez lejos de su área para cortar ataques. Aquella actuación redefinió el papel del guardameta moderno y acompañó a Alemania hasta el título mundial.
Doce años después, Neuer ya no es el guardameta físicamente dominante de entonces, pero conserva una autoridad difícil de medir. En Alemania se habla de su “aura”, de la calma que transmite y de su capacidad para ordenar al equipo desde atrás.
Ante Costa de Marfil, una selección más veloz y de mayor potencia física que Curazao, el récord llegará además con exigencia deportiva. Alemania puede encarrilar la clasificación y Neuer, en su último baile mundialista, puede añadir otro capítulo a una carrera que ya pertenece a la historia del fútbol.
