Maduro busca con la abstención evitar que el descontento se exprese el 20M

Siendo la abstención la que determinará sin temor a equívocos los resultados electorales, son varios los escenarios a considerar.

Para la abstención se dedicaron a generar desconfianza, entre otros, con el adelanto de la fecha de las elecciones por parte de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC); inhabilitación tanto de posibles y fuertes candidatos opositores como organizaciones políticas, que si pierden no entregarán el poder; que si la trampa, el fraude

Para ofrecer lo más claro posible el panorama que se vislumbra con miras al proceso de votación de este 20 de mayo correspondiente a las elecciones presidenciales y consejos legislativos, lo analizaremos más allá de las encuestas  en vista que se han publicado resultados diversos y otros de algunas empresas que carecen de confiabilidad por su estrecha relación con el gobierno -como es el caso de Hinterlaces, cuyo propietario Oscar Schèmel, quien es diputado a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) por el sector empresarial, y por si fuera poco miembro de la Sala Situacional de Miraflores- quien presenta unos resultados totalmente ajenos a la realidad política, económica y social que inciden sustancial e irremediablemente en el desarrollo de cualquier campaña electoral, y por supuesto, en el escrutinio fundamentalmente si entre los candidatos existe alguno que aspira reelegirse.

Nicolás Maduro centro de atención del voto “a favor o en contra”

Como es el caso del presidente Nicolás Maduro, quien es el centro de atención del electorado a la hora de decidir su voto a favor o en contra, aunado a la campaña, propuestas y simpatías de los otros candidatos, Henri Falcón, Javier Bertucci, Rafael Quijada y Luis Alejandro Ratti, este último declinó a favor de Falcón, que le están disputando el poder. En ese sentido, en estos atípicos comicios no está en juego lo político-partidista ni ideológico sino la sobrevivencia de un pueblo habida cuenta que más del 90% padece de hambre, miseria y pobreza extrema producto del alto costo de la vida,  pérdida del poder adquisitivo, desempleo, desabastecimiento producto de la hiperinflación jamás vista en Venezuela, o mejor dicho destrucción total de las condiciones de vida de lo cual el 95 por ciento responsabiliza al mandatario nacional cuya gestión sólo es pírricamente aprobada por un exiguo 20% mientras es rechazada por  más del 80%, ese es el principal elemento del cual se desprende todo lo demás, fundamentalmente el descontento.

Descontento: enemigo a vencer con la abstención

De allí, que del comportamiento de esta variable (Descontento) dependen los resultados de estos históricos y polémicos comicios la salida del poder o no de Nicolás Maduro, para quien el descontento es el enemigo a vencer; y por ende, quien sería el nuevo presidente de la República. Si el descontento se abstiene en más del 60% gana Nicolás Maduro que sólo cuenta con un capital electoral que no llega  a los 4 millones de votos, el cual no logró incrementar, ya que de nada le ha servido ni incidido todos esos bonos que ha entregado porque sencillamente, quienes los reciben forman parte de ese mismo capital electoral. De allí, el temor del régimen que ese descontento -que actualmente suma a los chavistas- se exprese con mayor contundencia como lo hizo en las parlamentarias del 2015, tal como lo dejó entrever Francisco Ameliach en entrevista con José Vicente Rangel, cuando manifestó “que el pueblo había tomado conciencia y sabe que el gobierno no es responsable de la crisis sino la guerra económica” algo que la gente ya no les cree. Más claro no canta un gallo, con esto reconocen que el enemigo a vencer sigue siendo el “Descontento” y sólo la abstención salvaría a Nicolás Maduro de la derrota este 20 de mayo.

Estrategia: Abstención e incremento del capital electoral

De allí, que el diseño y estrategia de campaña del régimen se basa fundamentalmente, en promover la abstención, y lo otro, incrementar ese capital electoral que como señalamos anteriormente no alcanzan los 4 millones. Para la abstención se dedicaron a generar desconfianza, entre otros, con el adelanto de la fecha de las elecciones por parte de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC); inhabilitación tanto de posibles y fuertes candidatos opositores como organizaciones políticas, que si pierden no entregarán el poder; que si la trampa, el fraude. Mientras que para captar y sumar otros votos, lo primero fue la creación del movimiento “Somos Venezuela”, que  coordina  Delcy Rodríguez, y lo último, la operación “Dando y Dando” -que anunció Nicolás Maduro y ratificó Diosdado Cabello- ofreciendo un obsequio para todos aquellos electores que acudan a votar, como un libro del comandante Hugo Chávez, un ejemplar de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (Crbv) o un incentivo económico si así lo desea.

Intención de votar se ubica por encima del 65%

Malas noticias para quienes apostaron y promovieron tímidamente la abstención, porque no se observaron a sus dirigentes haciendo proselitismo en estados y municipios, realizando asambleas de ciudadanos, contactos directos, marchas, casa por casa, cuñas publicitarias, etc. Según todos los sondeos de opinión de encuestadoras serias y cuestionadas la intención de votar (Muy dispuestos y dispuestos a votar) está por encima del 65%. Estos datos indican entre otros aspectos, que el llamado que ha hecho el G4 de la MUD (Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo) de “No votar” argumentando que no existen garantías y condiciones electorales no ha calado.

La verdad sobre las condiciones y garantías electorales

Es bueno que la opinión pública conozca  que lo de las exigencias de condiciones y garantías por parte de los partidos de la MUD era uno de los puntos de la fracasada Mesa de Negociación en República Dominicana para que fueran levantadas las inhabilitaciones de fuertes candidatos y organizaciones, esa fueron  las verdaderas razones que privaron en la alta dirigencia de los partidos  para “no participar”. Lo cual hubiesen  evitado de haberle hecho caso a Andrés Velásquez cuando sugirió insistentemente que la oposición debía escoger su candidato unitario en el mes de diciembre porque era un hecho el adelanto de los comicios presidenciales dado los resultados positivos que habían obtenido con el adelanto de las regionales y municipales.

Maduro en función de su liderazgo no ha obtenido ningún triunfo

Presidente Nicolás Maduro “Conductor de victorias”, no habrá cuña publicitaria alguna que revierta la realidad porque los datos hablan por sí solos y son contundentes. Recordemos, en el 2013 Maduro gana las elecciones porque los chavistas cumplieron con el deseo y legado de Hugo Chávez y no en función de su liderazgo siendo su primer reto electoral las parlamentarias del 2015, y ya sabemos la bestial derrota que se llevó al alcanzar la oposición las dos terceras partes de los curules. Luego vendrían las de la ANC donde no participó la oposición, posteriormente, las regionales (gobernadores) donde se alzaron con la mayoría gracias a la abstención del descontento, y por último, las municipales) en las cuales ganaron casi todas las alcaldías, y en cuyo proceso no participaron todos las organizaciones de la MUD. Está suficientemente demostrado que el régimen gana cuando los factores de oposición deciden “no participar, abstenerse y/o van divididos, de lo contrario, pierde estruendosamente, cuando hay unidad en la Alternativa Democrática, pese a un Consejo Nacional Electoral (CNE), parcializado, persecución y terrorismo laboral contra empleados públicos; clientelismo,  ventajismo, compra  de conciencia y votos, entre otras deleznables prácticas político-electorales.

Escenarios

Se concluye entonces que siendo la abstención la que determinará sin temor a equívocos los resultados electorales, son varios los escenarios a considerar. Si sólo participa un 35% y se abstiene más del 60% indudablemente gana Maduro porque los menos de 4 millones de votos serían suficientes. La derrota del candidato a la reelección se vislumbra y es factible con una participación del 45% y si la intención del voto sobrepasa los niveles tradicionales -cuando de presidenciales se trata- que son entre 60 y 65% tal como lo reflejan todas las encuestas, es inevitable la derrota de Nicolás Maduro. Este último escenario conlleva a la elección de un nuevo presidente de la República, y será a quien favorezca ese descontento, tal como sucedió en el 2015, tomando en cuenta al candidato que este mejor posicionado o liderando la intención del voto. Si valoramos y promediamos los resultados de las distintas empresas el elegido sería, sin lugar a dudas, Henri Falcón (35%), para quien contrariamente el enemigo a derrotar es la abstención, por encima de Javier Bertucci que promedia 20% muy cerca de Nicolás Maduro que aparece con su techo de 24%.

Conclusión

En conclusión, la única posibilidad que tiene Nicolás Maduro de ser reelecto es quienes están descontentos (más del 80% de los venezolanos) se abstengan y no acudan a votar este 20 de mayo, que es lo mismo, decir, que Henri Falcón gana si la participación sobrepasa el 65% por encima de la abstención. Sobre Javier Bertucci por ser su primera incursión política y candidatural debió de analizar mejor la decisión de la alianza con Falcón, un pacto hubiese asegurado la victoria y llevado a la vicepresidencia de la República y ser el candidato natural para las próximas elecciones presidenciales del 2024.

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