São Paulo, 8 ago (EFE).- La coalición del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, divulgó este sábado, dos meses antes de los comicios, un programa electoral que tiene como principales puntos la defensa de la soberanía, la reducción de la desigualdad y el combate al crimen organizado.
El programa, de 84 páginas, donde las palabras más repetidas son «ampliar» y «fortalecer», repasa lo que considera los logros del Gobierno de Lula en los últimos cuatro años y apuesta por el mantenimiento de las mismas políticas de cara a un posible cuarto mandato.
«Hicimos mucho y es necesario hacer aún más», señala el documento, titulado «Directrices para el programa de transformación de Brasil: un país soberano, democrático, desarrollado, sostenible y creativo», antes de sumergirse en los 13 capítulos temáticos que lo estructuran.
En política internacional, se hará «oposición firme a cualquier intento de subordinar Brasil a los intereses extranjeros», una referencia velada a las presiones de los EE.UU. de Donald Trump para influir en los asuntos internos de Latinoamérica.
En ese sentido, el programa defiende profundizar «la aproximación geopolítica» con los BRICS y el Sur global, así como la integración regional en el marco del Mercosur.
Además, destaca la importancia de que las Fuerzas Armadas dispongan de un presupuesto adecuado para que sean capaces de proteger al país y sus recursos naturales de «amenazas externas», por lo que se pretende fortalecer la producción industrial orientada al sector de la defensa.
En el plano nacional, se da especial atención a la seguridad, uno de los temas que más preocupan a los ciudadanos y que es el principal caballo de batalla del mayor rival de Lula en los comicios, el derechista Flávio Bolsonaro.
Enfrentarse al crimen organizado exige, según el programa, mejorar la cooperación entre los diferentes niveles de la administración pública, «ampliar el margen de acción» de la Policía Federal y establecer «procedimientos más ágiles» para castigar a los integrantes de las facciones.
Por otro lado, la candidatura mantiene el foco en el combate al feminicidio y propone, por ejemplo, la creación de nuevos refugios para mujeres víctimas de violencia de género.
En política social, el programa se pone como meta la reducción de las desigualdades, a través del aumento del salario mínimo y del Bolsa Familia, el programa de ayudas para los más pobres que Lula creó hace más de dos décadas.
En cuanto al medioambiente, se reafirma el objetivo de eliminar totalmente la deforestación de aquí a 2030 y promete la creación de nuevas tierras indígenas y áreas de conservación, así como la expansión del monitoreo satelital para identificar crímenes ambientales.
Lula, que aspira a un cuarto mandato a sus 80 años, lanzará su campaña el domingo de la próxima semana en el suburbio de la ciudad de São Paulo donde creció y se hizo un nombre como líder sindicalista durante la dictadura militar.
Las últimas encuestas muestran al actual mandatario con un 44 % de la intención de voto en la segunda vuelta de las elecciones, mientras que Flávio Bolsonaro registra un 39 %.
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