Los primeros médicos cirujanos de Valera / Por Jesús Matheus Linares

Sentido de Historia

 

Ya por la década del 1920 al 30, el Hospital Nuestra Señora de la Paz, era la referencia asistencial de Valera. El Dr. Tálamo, padre de la mamá del recordado amigo Pepe D´Albenzio, quien se casó con el doctor Don Salvador, era el médico de aquella Valera, que asistía a los albores del siglo XX.

Por los años 30, doña Ana Tejera, dama honorable de la sociedad valerana, que gozaba de una entrañable amistad con el general Juan Vicente Gómez, lo que permitía que este le mandara en forma mensual una colaboración, a través de cierta cantidad de dinero, para ser distribuida entre las personas más necesitadas de la urbe valerana, esta asistencia económica se convertía en forma de cotizas, panela, harina o cobijas. El reparto se realizaba un domingo al mes.

Cuando falleció doña Ana, en 1938, su casa fue cedida a la Congregación de las Hermanas de Santa Ana, y se funda el colegio para damas, Madre Rafols, que junto al Colegio Federal, dirigido por Alvarez de Lugo y el Colegio Santo Tomás de Aquino, eran las fuentes de la educación local.

También estaban las escuelas públicas Padre Blanco, dirigida por el profesor Salvador Pérez Barroeta y donde impartía clases el maestro Pedro Lucas Espinoza, de Los Potreritos, Betijoque, y padre del profesor Pedro Espinoza Troconis, quien fue director de la Escuela de Comunicación Social en la UCV, en nuestro tiempo de estudiante.

De esos destacados y abnegados docentes estaba la señorita Nícida Villegas en la Escuela Ricardo Labastida y Pepita Espinoza del Gallegos, al frente de la Escuela Eloísa Fonseca, nuestra escuela inicial en la primaria. La señorita María (Chayo) Rosario Abreu, fundadora del Colegio Santa Rosalía, educadora insigne junto a otras mujeres que a lo largo del tiempo han sido docentes ejemplares como Aura Salas Pisani, Josefina (Chepita) Paredes, Bertilia Zerpa, Aura Rullo, Vicenta Jérez, entre otros insignes educadores.

En cuanto a la seguridad, había un hombre muy templado de carácter, de un metro 60 centímetros, aproximadamente, oriundo de Mendoza, Manuel Matheus, era el Prefecto y Jefe Civil, vivía frente al Bar “Sol y Sombra”, cerca de la plaza Bolívar, donde hoy está la Entidad de Ahorro y Préstamo. No había ladrones ni delincuentes, era una ciudad muy sana, tranquila y laboriosa. El general Federico Araujo era el Presidente del Estado Trujillo. Antes la máxima autoridad regional se denominaba Presidente, hoy le llamamos Gobernador.
Ya para finales del año 1938, egresan del Colegio Salesiano Santo Tomás de Aquino, como bachilleres, los morochos La Corte, hijos de Juan de Dios La Corte, Roberto Vetancourt Balestrini, Antonio (Toño) Briceño Briceño, Juan Mendoza Pimentel, “el Indio” Carrasquero, Efraín Mujica, los morochos Viloria y Germán Ramírez.

En materia de salud, ya por los años 42-43, se incorporan al Hospital los primeros médicos cirujanos valeranos, Pedro Emilio Carrillo, Rómulo Aranguibel y Gil Manrique, quienes vinieron a dinamizar la asistencia médica de la urbe en crecimiento. Los odontólogos de ese momento eran los doctores Ildemaro Villegas, Nicanor Mejías (hermano de Alfonso y Monseñor Miguel Ángel) y Mujica. Era una ciudad que despuntaba en el occidente de Venezuela. Con tesón y trabajo diario, los valeranos, junto al resto de trujillanos, labraban un estado con dinamismo y progreso.

jmateusli@gmail.com

 

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