Los dos tipos de actividad sísmica que registra Venezuela desde el 24 de junio

La geóloga Luiraima Salazar recomendó mantener la calma y continuar el monitoreo de la actividad

 

La actividad sísmica en Venezuela se mantiene activa después de los terremotos del 24 de junio. Sin embargo, los movimientos recientes son en su mayoría de baja magnitud, según el reporte sísmico N.° 12 publicado el martes 7 de julio por la ingeniera geóloga Luiraima Salazar.

El análisis, difundido en X, indica que la mayor parte de los eventos registrados se ubica entre magnitudes 2.0 y 2.9, aunque en las últimas horas se reportaron varios sismos moderados en el oriente del país.

Entre esos movimientos destaca un sismo de magnitud 4.5 al noreste de Yaguaraparo, en el estado Sucre. También se registraron movimientos cerca de Irapa, con magnitudes de 4.0 y 3.5.

Salazar explicó que los sismos ocurridos en el oriente venezolano tuvieron profundidades superiores a los 100 kilómetros. Por esa razón no corresponden directamente al patrón de réplicas superficiales observado tras el doble terremoto.

Estos no son sismos superficiales, sino sismos de foco intermedio, por lo que no deben interpretarse como réplicas directas de la ruptura cortical ocurrida durante el doble terremoto del 24 de junio”, detalló.

La especialista señaló que los movimientos en zonas como La Guaira, Caracas, Aragua y parte del occidente del país tienen características distintas. En esos casos, los eventos ocurren principalmente entre 5 y 15 kilómetros de profundidad.

“Esta diferencia en las profundidades demuestra que no toda la sismicidad registrada actualmente en Venezuela pertenece al mismo proceso de ruptura”, explicó.

 

Los dos escenarios sísmicos

De acuerdo con Salazar, Venezuela enfrenta actualmente dos escenarios sísmicos simultáneos: el primero es superficial y se concentra en el centro-norte del país, vinculado con el reajuste posterior al terremoto principal.

El segundo escenario se ubica en el oriente venezolano y corresponde a sismos de foco intermedio. Estos estarían asociados a procesos tectónicos profundos entre las placas Caribe y Suramericana.

Salazar también indicó que el registro de eventos menores en Naiguatá, La Guaira, Caracas, Maracay y La Victoria sigue siendo compatible con una evolución normal tras un terremoto de gran magnitud.

Según explicó, estos movimientos responden a la liberación progresiva de esfuerzos y al reajuste de fallas.

La geóloga recomendó mantener la calma y continuar el monitoreo de la actividad sísmica en Venezuela, especialmente en las regiones donde los movimientos persisten.

 

 

 

 

 

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