En el marco del 64º Congreso Mundial de Investigación de la Danza celebrado en Atenas, Grecia, el cual ha reunido a expertos y profesionales internacionales de forma presencial, avalado por el Consejo Internacional de la Danza CID de la UNESCO con la organización del Teatro de Danzas «Dora Stratou» y la Sección CID de Atenas y El Pireo, la danzarina y maestra Larissa Vesci, presentó a «María Lionza».
Coincidiendo con la temporada del doble terremoto en su tierra natal, Venezuela, esta artista – invitada por parte de los productores del evento más grande y antiguo de la danza en el mundo como maestra y bailarina en representación de España y su país de nacimiento – realizó un homenaje a Venezuela ante las máximas autoridades del CID de la UNESCO, maestros, coreógrafos, bailarines y estudiantes de danza provenientes de los cinco continentes. Dicha interpretación fue compuesta tomando los fundamentos de una performance previa, de su autoría, de naturaleza similar en una edición anterior del congreso a la cual denominó «Tierra de Gracia» y fue objeto de excelente crítica y elogios. En esta ocasión Larissa Vesci dio a conocer a María Lionza como entidad mitológica que representa la unión de las tres culturas fundacionales de Venezuela (indígena aborigen, hispana colonial y afrodescendiente producto de la etapa de esclavitud en Venezuela). María Lionza es un icono del mestizaje e identidad venezolana que, de acuerdo a la leyenda, fusionó su alma con un tipo de pantera llamada onza surgiendo de allí su nombre, como acortamiento de «María de la onza”.
Larissa evocó de forma refinada la combinación de salvajismo y civilización que representan al mito, unificando de forma sutil elementos indígenas y afrocaribeños, combinados con la herencia española, específicamente con los estilos de danza emblemáticos de los tres puertos ibéricos que establecieron su conexión con América a través del Atlántico en la época del nacimiento de lo que hoy es Hispanoamérica: Huelva, Sevilla y Cádiz (Fandango, folclore sevillano y Alegrías) finalizando con una versión del joropo, el baile más típico de Venezuela, nacido de la unión de la mayor parte de tales influencias obteniendo aclamación, excelentes críticas y siendo objeto de nuevos ofrecimientos.
Cabe destacar que María Lionza es la principal fuente de inspiración de la obra creativa de Larissa Vesci cuando tiene que realizar un trabajo con referencia a Hispanoamérica dentro del contexto de su labor en las danzas del mundo. Su vínculo formal con este símbolo data de 2005 cuando siendo muy joven esta prolífica danzarina recibió un reconocimiento en forma de estatuilla de María Lionza, réplica de la original creada por el escultor Alejandro Colina. El mismo le fue otorgado por parte del Vicerrectorado Académico de la Universidad Central de Venezuela debido a su impecable labor
durante tres ediciones consecutivas del Festival de Danzas Folclóricas Internacionales «Sin Fronteras», siendo la primera danzarina que, junto a su agrupación, elevó el baile flamenco y la danza oriental a la máxima Casa de Estudios. Sus muestras escénicas tanto en las mítica Aula Magna como ponencia en la prestigiosa y exclusiva «Sala E» (Sala Francisco de Miranda) del Edificio del Rectorado, fueron celebradas entonces por parte de expertos gracias a algunos de los cuales se le abrieron las puertas a Larissa a un mundo selecto de público académico; de intelectuales e investigadores que la llevarían a ser figura de eventos exclusivos en importantes escenarios internacionales. Por otra parte, entre sus numerosos talleres, producciones en pequeña escala y actuaciones, esta danzarina ha realizado tres actividades didácticas y escénicas basadas en María Lionza con el apoyo de uno de los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid (España) y difundidas por prensa española aparte de ser la autora de un cuento llamado «María Lionza, la reina». Por otra parte, durante su reciente estancia en tierras helenas, Larissa coincidió con la declaración del Monte Olimpo como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en la categoría de Bien Mixto (natural y cultural), circunstancia propicia para que esta artista venezolana de raíces hispano-italianas subiera a la montaña más alta e importante de Grecia a fin de introducir a María Lionza simbólicamente en el Monte Olimpo ubicado en Macedonia Central, ¿su significado?: “la diosa venezolana ascendida y revelada en el hogar de los dioses del panteón griego”.
Larissa nos comenta:
«Considero que María Lionza es un símbolo precioso de identidad venezolana. Muchos países tienen figuras alegóricas que los personifican. Por ejemplo, los Estados Unidos tienen al ‘Tío Sam’, los británicos a ‘John Bull’, los suizos a ‘Helvetia’, Francia a ‘Marianne’ y Venezuela a su ‘María Lionza’. Aunque yo no la asocio con creencias religiosas, de hecho soy cristiana católica-romana practicante, opino que su representación es de un incalculable valor inmaterial dentro del acervo cultural venezolano; en tanto es poseedor de una gran belleza y contenido que amerita ser conocido y apreciado universalmente».
MARÍA LIONZA, un mito exótico para el mundo que si bien nació en la Montaña de Sorte, en la otrora Tierra de Gracia, ha sido introducida de forma impecable con elegancia, creatividad, humildad y respeto mediante el arte de la danza a su madre patria, España, para finalmente pasar por Atenas, a través del teatro más importante de la danzas de Grecia y ante el Olimpo de la Danza: es decir, la directiva del CID de la UNESCO, luego por Dion, otrora ciudad religiosa consagrada a Zeus a los pies de su morada en la que Filipo de Macedonia conmemoraba sus triunfos y Alejandro Magno reunió a sus ejércitos para hacer ofrendas antes de iniciar sus grandes campañas y finalmente, ser elevada al Monte Olimpo. Un recorrido simbólico que merece la figura más representativa de un pueblo que se caracteriza por presentarse ante los grandes con dignidad, encanto, valentía, generosidad y resistencia aun en sus peores momentos, Venezuela.
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