La mujer iraní | Por: Ramón Rivasáez

 

inmemoriam de Masha Amini

Por Ramón Rivasáez

Debo recordar que en 2023 junto a mi amigo y colega periodista el fraternal Luis Eduardo Pepper Rodríguez, le acompañé en su programa radial Punto de encuentro por una radioemisora barquisimetana; a través del cual de una u otra manera intentamos ejercer el periodismo pese a una serie de restricciones, me refiero a la libertad de expresión.

Por esos días ocurren serios incidentes en el país asiático producto de la  intolerancia de sus autoridades, los ayatolah que someten al pueblo iraní desde hace al menos tres décadas. Las protestas las originaron el secuestro y posterior muerte a palos de la jovencita Masha Amini, cuyo delito fue no colocarse adecuadamente el velo que, obligatoriamente, deben cargar las mujeres iraníes para ocultarse el rostro. El asesinato de Amini de apenas 22 años, produjo manifestaciones que revelaron  al mundo entero la pavorosa situacion que atraviesa la mujer iraní; protestas que lograron estremecer la conciencia de la sociedad contemporánea.

Salieron a la luz pública las atrocidades que ejecutan los miembros de la llamada Policía moral de los ayatolah, una especie de esbirros cuya función específica es atropellar, humillar y someter hasta causarle la muerte a toda aquélla mujer que descubra su rostro en público; soberana estupidez en pleno siglo XXI; que solo se le ocurre al oscuratismo religioso pero más que todo al decimonónico fanatismo que ha instaurado en Irán el infeliz régimen.

Desde la obscena muerte ocasionada a Masha Amini la mujer iraní tomó conciencia; se armó de rabia y valor y perdió el miedo, desafió el poder de la tiranía ayatolah e hizo posible grandes acciones de rebelión ciudadana sin más argumentos que la razón y la justicia.

Nuevas mártires aparecieron a lo largo de Irán; unas fueron apaleadas otras estranguladas y  víctimas de ahorcamientos públicos; pero no se rindieron. Todas representaron a ese símbolo de libertad que fue Masha Amini, la heroína que estremeció el mundo con su entrega e inmolacion.

Pero la ferocidad del dictador no cesaba y hace apenas unas semanas, las masivas manifestaciones del pueblo iraní dejaron no menos de 30 mil muertos a manos de las fuerzas represivas, según revelaron medios internacionales.

Por fortuna, el pasado 28 de febrero, el presidente estadounidense Donald Trump, ordenó el bombardeo conjunto con  Israel del cuartel general ayatolah, para liberar al pueblo iraní de una tiranía que chantajeaba a Occidente con el uso de armas nucleares que amedrentaba a sus vecinos y martirizaba a su sufrida población, donde el segmento más golpeado, la mujer, ha sufrido los peores y más crudos vejamenes sólo comparables a los que someten a las afganas.

Ahora el mundo aguarda con optimismo que, en Irán, el infeliz régimen ayatolah no reaparezca con nuevos ropajes y la democracia surja de las luchas que libran millones de mujeres de esa gran nación. Un round; sin duda, para las valientes mujeres iraníes

 

 

 

 

Salir de la versión móvil