Madrid, 6 nov (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional española José Luis Calama ha rechazado la petición de la Fiscalía de investigar al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) por presunta malversación al quedarse con las joyas que, según el también exlíder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), le habría regalado el rey de Arabia Saudí en 2007.
Anticorrupción considera que Zapatero pudo incurrir en malversación de caudales públicos al no haber entregado a Patrimonio del Estado las joyas que le regaló el monarca saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, ya fallecido, cuando el socialista estaba al frente del Ejecutivo español.
Las joyas se hallaron en una caja fuerte de la oficina de Zapatero en un registro policial que se llevó a cabo el pasado mes de mayo en el marco de la investigación sobre la concesión de un préstamo público de 53 millones de euros para el rescate de la aerolínea Plus Ultra en 2021, en la que Rodríguez Zapatero está imputado.
Una ley posterior al regalo del rey saudí
En un auto dictado este viernes, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama señala que no fue hasta 2013 cuando la ley de Transparencia estableció expresamente que los altos cargos de España no pueden aceptar regalos que excedan los usos sociales o de cortesía.
Por tanto, en 2007, cuando el rey de Arabia Saudí habría regalado a Zapatero las joyas investigadas, no había norma que impusiera que dichos regalos quedaran automáticamente incorporados al patrimonio del Estado español.
En 2007 lo que regía era un Código de Buen Gobierno, aprobado por el Consejo de Ministros en 2005, que, según el juez, tenía una «evidente naturaleza ética y de autorregulación institucional, pero carecía de valor normativo suficiente para determinar la titularidad pública de bienes o para ampliar los elementos objetivos del delito de malversación».
Según el auto dictado este viernes, una interpretación contraria supondría «convertir pautas de conducta o principios de buen gobierno en auténticas fuentes de incriminación penal».
Agrega el escrito que aunque la apropiación de las joyas pueda suscitar «reproches de naturaleza ética o política», «no cabe afirmar que constituyeran patrimonio público a efectos del delito de malversación por la mera circunstancia de haber sido recibidos en consideración al cargo» porque entonces no existía una norma legal que obligara a incorporarlos automáticamente al patrimonio estatal.
Por el hallazgo de más de sesenta piezas de joyería en una caja fuerte en su oficina -incluidos tres juegos valorados en más de un millón de euros- Zapatero está investigado por un presunto delito fiscal y otro de contrabando.
Hace unos días, el juez pidió a la Policía investigar quién es el fabricante y el país del que proceden estas joyas, después de que la joyería Yanes descartase en un informe que proviniesen de la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos o los países árabes al analizar una marca aparecida en las joyas.
Por otro lado, en un segundo auto, el juez Calama ha reconsiderado su decisión y acuerda finalmente paralizar las inspecciones tributarias a Zapatero, su mujer, sus hijas, el empresario Julio Martínez Martínez y varias sociedades en el marco de la investigación por el préstamo a Plus Ultra durante la pandemia del coronavirus.
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