La futbolista Deyna Castellanos, entre el sueño mundialista de 2027 y el dolor por Venezuela

La futbolista venezolana Deyna Castellanos, actual delantera del Portland Thorns, en la Liga Nacional de Fútbol Femenino de Estados Unidos (NWSL), posa para EFE durante una entrevista este lunes, en Miami, Florida (EE.UU.). EFE/ Antoni Belchi

 

Miami (EE.UU.), 2 jul (EFE).- La venezolana Deyna Castellanos, considerada la mejor jugadora en la historia del fútbol femenino de su país, tiene la ilusión en la repesca que podría llevar a su país a una histórica participación en el Mundial femenino de 2027 en Brasil, pero reconoce a EFE que vive con «mucho dolor» los terremotos que asolaron Venezuela el mes pasado.

«A pesar de estar acá, el dolor es el mismo. Toda mi familia está en Venezuela y lo estoy viviendo desde muy cerca», dijo.

La delantera del Portland Thorns, en la Liga Nacional de Fútbol Femenino de Estados Unidos (NWSL), admitió que mantener la concentración profesional es «sumamente difícil» pese a que su familia está bien. «Es complicado estar al nivel que uno quiere cuando la mente y el corazón no están aquí», explicó.

Castellanos utiliza sus redes sociales para difundir información sobre refugios y centros de acopio. «Lo mínimo que podemos hacer los que tenemos estas plataformas es dejar saber al mundo qué tipo de insumos son necesarios y dónde poder donar», afirmó.

A pesar de la tragedia, que ha dejado al menos 2.295  muertos, sus compromisos profesionales la obligan a concentrarse en un momento histórico para el fútbol de su país, pues por primera vez la ‘Vinotinto’ femenina ha conseguido el boleto a la repesca para el Mundial de Brasil 2027.

«Lo que nosotras estamos haciendo es historia. En nuestro país ninguna selección mayor lo había logrado, ni masculina ni femenina», subrayó Castellanos.

La máxima goleadora histórica de la ‘Vinotinto’ femenina definió el partido de repesca, con el contrincante aún por definir, como «tal vez el partido más importante de nuestras vidas hasta los momentos». «Literalmente estamos a un partido de conseguir ese sueño. Depende de nosotras, de ejecutar el plan y ser nosotras mismas», añadió.

La presión familiar también la persigue, aunque con humor. «Siempre están con el chiste: ‘nos tienes que clasificar’. La presión ahí corta», dijo entre risas.

El auge de la ‘Vinotinto’ femenina coincide con el crecimiento del fútbol femenino en América Latina. La Copa de Brasil será la primera que se dispute en Sudamérica y la primera con 32 selecciones, lo que abre una oportunidad histórica para Venezuela, que nunca ha jugado una fase final de un Mundial absoluto.

En Estados Unidos, la NWSL se ha consolidado como uno de los referentes mundiales de la disciplina y se ha convertido en destino habitual de las mejores jugadoras latinoamericanas.

Castellanos comparte liga con otras figuras del continente como la colombiana Leicy Santos o la mexicana Charlyn Corral, en una competición que cada temporada atrae más atención mediática e inversión privada.

«Cada Mundial femenino que se juega ves la diferencia y todo lo que hemos logrado», señaló Castellanos, quien considera que el apoyo de las marcas y de las instituciones es clave para consolidar ese crecimiento. «Va a seguir así, creciendo progresivamente», auguró.

 

Jugaba con niños

Nacida en Maracay hace 27 años, Castellanos llegó al fútbol de la mano de su hermano, al acompañarlo a los juegos, donde un entrenador la descubrió.

Jugó toda su infancia con niños, y a los 16 años consiguió una beca para estudiar en la Florida State University sin hablar «nada» de inglés. «Esa fue la parte más complicada de todo este proceso. Pero al final el fútbol es un idioma internacional y no necesitas mucho para saber lo que tienes que hacer», reflexionó.

Tras ganar el campeonato universitario estadounidense (NCAA) en 2018 saltó a Europa al Atlético de Madrid y al Manchester City, antes de regresar a Estados Unidos.

«Volví a un país que quiero mucho, que me abrió las puertas, y aquí estoy disfrutando», dijo Castellanos, reconocida también como ‘Atleta Red Bull’ de élite.

Sin referentes femeninos en su infancia, «el fútbol en Venezuela no era para mujeres», hoy Castellanos es ese espejo para otras generaciones, a las que advierte «que va a haber muchas piedras en el camino, pero que no se queden ahí estancadas, que las pasen. Mientras hagan las cosas con amor, todo les va a ir perfecto».

«Quiero que muchas niñas se vean reflejadas en mí y digan: luce como yo, habla como yo. Y si ella lo hizo, ¿por qué yo no?», afirmó. «Mi generación cambió la historia en Venezuela. Ya no es un deporte de hombres solamente», recalcó.

 

 

 

 

 

.

Salir de la versión móvil