La flexibilización es un abuso de parte y parte

La decisión de activar 7 días de flexibilización social por 7 de radicalización, con la misión única de reducir los márgenes de contagio por Covid-19, se ha convertido para muchos en una especie de juego irresponsable. Muchas son las personas que no guardan ni cumplen la normativa sanitaria y con sus acciones irresponsables reiteradas de aglomeración, no solo arriesgan su salud, sino la de los demás. La gente también protesta por la lentitud en cuanto a la atención en las agencias bancarias

Muy pocos ciudadanos cumplen cabalmente con las exigencias sanitarias de tapaboca y distanciamiento. Gráficas: Onésimo Caracas

 

Muchas personas realizan actualmente actividades laborales desde la tranquilidad de sus hogares, esto a propósito del confinamiento o “cuarentena” implementado por el Gobierno Nacional con la finalidad de disminuir en lo posible el riesgo de contagio con la terrible pandemia del coronavirus que azota al mundo entero; sin embargo, para quienes tenemos que acudir a nuestro diario trajinar en las emisoras radiales, realizar reportajes de calle y hacer diligencias de tipo personal, la cosa no resulta tan fácil como muchos creen.

 

De la confianza al abuso

 

A pesar de las restricciones impuestas, un vasto sector de la población (no priorizados), se las arreglan de algún modo para llegar a las zonas nerurálgicas de las principales ciudades regionales, no solo para realizar alguna actividad de trabajo, sino para hacer compras en las tiendas y comercios permisadas, como abastos, panaderías, farmacias, mercados y ventas de mercancía seca.
En la presente semana, a propósito de la flexibilización del Plan Nacional 7×7, ha sido común observar las agencias bancarias abarrotadas de ahorristas y cuenta-habientes, quienes desde tempranas horas hacen sus colas de manera rigurosa, mientras otro grupo acude a las mismas sin mostar un ápice de respeto y cumplimiento fiel de la norma establecida.

Muchos discapacitados también denunciaron maltrato en los bancos

Gente sin el respectivo tapabocas, ni guantes, personas en shorts, bermudas y chanclas encima de los demás, aglomeración en las entradas de las agencias bancarias y apurruñamiento en los centros de compra-venta particularmente los supemercados chinos, complementan un ambiente de irresponsabilidad manifiesta. Son muy pocos quienes acúan con sensatez y anteponen su seguridad personal antes que el desafuero por conseguir dinero y productos básicos.
Los controles policiales se han vuelto insuficientes, ya que la mayoría no acata el llamado de prevención, incluso hasta se molestan cuando algún funcionario les hac e una observación, por lo que urge acentuar las sanciones a los abusadores.

Lentitud en bancos crea zafarrancho

 

Largas colas y muy mala atención en las agencias bancarias, denunciaron los ahorristas

El día 15 de julio, a las afueras de la agencia del Banco de Venezuela ubicado en las cercanías del antiguo Merrcado Municipal, se suscitaron varios hechos de violencia, motivado sa la protesta generalizada de los ahorristas, quienes denunciaron el maltrato y retraso en la activacipon de operaciones en esa oficina, lo cual produjo todo un embotellamiento general con personas de todas las edades esperando bajo el sol abrasador, para poder entrar a realizar sus trasacciones, no solo el retiro de dinero en efectivo, sino cambio y reporte de tarjetas de débito, crédito, depósitos y arreglo de inconvenientes con sus cuentas personales y jurídicas.
Los clientes de esta entidad, amenazaron con cerrar las calles por las zonas en referencia y tomar las oficinas, con la finalidad de que los ejecutivos de la entidad aligeraran el proceso y no los tuvieran en vilo. De igual manera la mayoría denunció que gente ligada a los trabajadores de la referida institución, eran quienes tenían acceso por parte de los vigilantes, quienes presuntamente la emprendían contra la gente que estaba desde muy tempranas horas de la madrugada esperando para realizar sus diligencias.

 

En la sede del Banco de Venezuela – antiguo Mercado Municipal, se formó la “sanpablera” por presunto retraso y maltratos a los clientes.

 

 

Mílver Perdomo: “Estos ejecutivos del Banco de Venezuela son unos abusadores y falta de respeto con los ahorristas”

El dirigente comunitario Milver Perdomo, uno de los afectados de ese difícil momento, expresó en tono airado: “Esta es una falta de respeto total. El pasado lunes nos dijeron que se había ido la luz y no nos atendieron en todo el día, algo así como una burla contra los clientes y ahorristas que acuden a buscar su dinero, pero hoy se pasaron, y solo atendían a sus amigotes, provoca volver a los días de la piedra y la candela como forma de protesta de calle”, dijo tajante.

Lo cierto del caso, es que muchos ciudadanos aprovechan los 7 días de flexibilización, en esta oportunidad “vigilada”, para poner al día sus cosas, además de cumplir tareas laborales y personales; sin embargo, esas intenciones se estrellan ante el muro de la anarquía y la falta de organización por parte de los organismos activados para la atención al público, en su mayoría los bancos y su manifiesta lentitud.

 

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