LA CHINITA / Gloria a ti, sagrada “Dama del Saladillo”

Hoy 18 de noviembre cuando el pueblo zuliano celebra los 308 años de la aparición del retablo sobre las aguas del Lago de la Virgen María en la advocación de Rosario de Chiquinquirá, queremos dedicar estas líneas a la madre de Jesucristo.

La historia del Zulia y su destino cambiaron aquel 18 de noviembre de 1709, cuando en el barrio El Saladillo, en la Nueva Zamora de Maracaibo, la grandeza de la Madre de Dios se expresó en la humilde tablita.

La Chinita llegó sobre las olas lacustres y se ha quedado por siempre en el corazón del pueblo zuliano. Su hogar sagrado, la Basílica, es punto de convergencia de miles de ciudadanos y devotos que colman por estos días de noviembre la alameda y los accesos a su trono.

María fue la persona que con mayor humildad y perfección escuchó la palabra de Dios. Es la gura simbólica de la fidelidad espiritual y es la Virgen profetizada, tanto en el antiguo como en el nuevo testamento.

María personificada en la Virgen de Chiquinquirá, es signo de esperanza para los pueblos que sufren, camina a nuestro lado, lucha con nosotros. Es el más grande símbolo de la maternidad, que se hizo visible cuando aquella anciana recogió la tablita

En estos tiempos de incertidumbre espiritual, es oportuno comprometernos con nuestra fe y hacerla brillar a través del servicio al prójimo y la atención a quienes más necesitan redimir su dignidad humana.

Como pueblo creyente, debemos profundizar la dimensión social del Evangelio y superarse en la práctica cristiana para transformar los valores de vida y de ciudadanía.

En nuestro estado Trujillo vivimos a plenitud el culto a Nuestra Señora de Chiquinquirá y nos encomendamos a su amor porque también somos, sin contradicciones, una comunidad profundamente espiritual; con una parroquia integrada por una pastoral firme en valores y cristiandad.

Actualmente, en Venezuela, la búsqueda de respuestas en la fe nunca había sido tan acuciosa y significativa. La gente vuelve a sus fuentes espirituales para encontrar sentido a su existencia y recobrar la esperanza en tiempos difíciles.

Derrama bendiciones sobre Venezuela, sobre tu grey zuliana y sobre tu hijo, los mejores retoños de tu pueblo, que esperanzados, luchan cada día para obtener un futuro próspero y esperanzador. Sin lugar a dudas, como diría el poeta diamantino, Renato Aguirre: “Eres la prenda zuliana que adora un pueblo sencillo, eres la Sagrada Dama, la Dama del Saladillo”.

 

La devoción mariana

Antes de 1901 no había un orden en las celebraciones del 18 de noviembre. La gente del Saladillo se acercaba, los caleteros del Puerto, los vendedores ambulantes y el populacho colocaba sus dulces y macarronadas en el frente. Mientras tanto, los patiquines repartían cómo se iban a celebrar las misas. Antonio María Soto era el párroco de la Basílica menor para entonces y el 6 de diciembre, Día de la Aurora, llamó a su despacho a los hombres de la barriada, con ellos los caleteros.

En esa reunión a puerta cerrada se instauró la Sociedad Religiosa Servidores de María. Sesenta y cinco hombres vestirían un año después, bajo la presidencia de Domingo Peña, sus pantalones de dril color lila, corbatín negro y camisa blanca.

Esto era un antecedente de no tenerla organizada. No había un control de quién llevaba a la Virgen, por eso pudiéramos decir que después de 1901, iniciaron las procesiones religiosas que ahora congrega a 742 adultos y más de 400 niños en formación que también cargarán el mesón de La Chinita.

Desde los inicios de la veneración por el casco central de Maracaibo se colocaban banderines celestes, en las calles los gaiteros invadían con sus versos en honor a la patrona y de otras regiones llegaban las piraguas con los visitantes que necesitaban helados, dulces y comidas a lo largo del trayecto de la tradicional procesión, y así se fue generando el concepto de feria. Así lo reseña el Diccionario General del Zulia.

El texto indica que a partir del siglo XX todo fue modificándose, incluso después de 1942 cuando se hiciera la primera Coronación Canónica de la Virgen, aunque el Papa Benedicto XV lo hubiese ordenado en 1917.

En 1965 desde las estrechas calles del Saladillo se le ocurre a César Casas Rincón la idea de formar la Feria de La Chinita, propuesta que hizo llegar a Octavio Andrade Delgado, gobernador del estado en ese momento. Enio Montiel Parra, vicepresidente del Concejo Municipal del distrito Maracaibo, encabezó entonces junto a Casas Rincón el primer Comité de Feria.

El propósito fue promover en lo económico, lo social y lo cultural al Zulia. Desde 1997 la Feria se hizo internacional.

 


DE INTERÉS

75

años de la Coronación Canónica, se ofrece una corona espiritual de caridad expresada en las buenas obras en favor de las piedras preciosas que hoy la Virgen desea como ofrenda generosa, estas son: reconciliación y paz.


 

EL DATO

1968

Monseñor Domingo Roa Pérez, ex arzobispo de Maracaibo, escribió que la fe por la patrona no es obra de un día, sino de la “multitud de favores de toda clase que la Virgen Santísima ha ido sembrando a lo largo de su historia, por medio de los cuales ha expresado de manera permanente y sensible su protección a todos los sectores sociales”.

 

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