Jan Hurtado y todas las vueltas para llegar a Boca Juniors

El ex Deportivo Táchira confía en mostrar todas sus condiciones en el equipo xeneize

Es una de las principales joyas del ascendente fútbol venezolano. De hecho, ya debutó con la Vinotinto absoluta y estuvo preseleccionado para la Copa América, pero Dudamel finalmente no lo incluyó entre los 23 definitivos. En Gimnasia fue de menor a mayor, pero se hizo de un nombre en el fútbol argentino justamente con un gol a Boca, en los octavos de final de la Copa Argentina en el último minuto. Y volvió a dar la vuelta al mundo con una jugada bautizada «taconeta» que elogió hasta Ronaldinho . Con esos pergaminos, Jan Carlos Hurtado Anchico es nuevo jugador Xeneize .

La novela para que finalmente arribe a un acuerdo con Boca estuvo repleta de vaivenes, pero que no son ninguna novedad para este juvenil de 19 años (5/5/2000, El Cantón, Barinas) que se acostumbró al conflicto, con un pésimo asesoramiento de su entorno, particularmente su representante y su padre, según denunció Deportivo Táchira en un comunicado publicado en plena negociación, repudiando su accionar ya que era similar al que provocó su salida del fútbol venezolano.

¿Qué había ocurrido? Después de debutar en el aurinegro con apenas 16 años y sorprender con su gran capacidad, participó del Mundial Sub 20 2017 y a partir de ahí comenzó la gestión de su padre para sacarlo del país, sumido en una profunda crisis. Hurtado, cuyo salario era de apenas 1 dólar y aún era menor de edad, fue suspendido por seis meses por la Federación Venezolana de Fútbol por esa razón y a mediados de 2018, con la sanción cumplida aunque aún seis meses más de vínculo con Táchira, se consideró jugador libre y se presentó a una prueba en Club Brujas de Bélgica, pero finalmente recaló en Gimnasia junto a su compatriota Jesús Vargas.

En el Lobo sorprendió desde el primer día, pero su debut fue en la fecha 5 de la Superliga ante Patronato, ya que necesitaba la habilitación de la FVF. Solo 11 días después,Guillermo Barros Schelotto sufrió su gol de atropellada en la Copa Argentina y comenzaría el idilio con los triperos, reafirmado con un gol en la misma competencia ante Central Córdoba de Santiago del Estero y convirtiendo su penal en la serie definitiva ante ese equipo y contra River en semifinales.

El verano lo transitó en el Sudamericano de Chile, donde le convirtió dos goles a Brasil pero finalizó su participación con una roja ante Colombia, en el partido que sentenció las chances de la Vinotinto de defender su subcampeonato logrado dos años atrás. El final del certamen argentino y la Copa Superliga lo vieron en lo que podría considerarse el inicio de su esplendor: titularidad indiscutida, goles a San Lorenzo, Colón y Defensa y Justicia y demostración de toda su potencia. Su ciclo con la camiseta albiazul se cerró con 27 partidos entre Superliga, Copa Argentina y Copa Superliga (15 como titular y 12 ingresando desde el banco) y cinco goles .

5 millones de dólares y la recaudación de un amistoso, además de una revisión médica sin autorización, una oferta fallida de Genoa, un jugador en desacato con su club (se fue de vacaciones y se presentó en la pretemporada casi dos semanas más tarde) y un quirófano a cielo abierto  le costó a Boca poder cerrar a su segunda incorporación, que sabe que llega para pelear desde atrás con Darío Benedetto (o un refuerzo en caso de una venta del Pipa) y Wanchope Ábila. La tarea de Alfaro será, justamente, la de saber administrar un diamante en bruto, con un enorme futuro por delante pero un entorno capaz de demolerlo como un soplido a una casa de naipes.

 

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