A un año de la canonización de San José Gregorio Hernández, el poblado de Isnotú, cuna del santo trujillano y uno de los centros de fe y turismo religioso más emblemáticos de Venezuela, enfrenta una severa crisis en sus servicios públicos esenciales e infraestructura turística. La situación compromete el dinamismo económico local y dificulta la estancia de miles de visitantes que acuden a rendirle homenaje.
Comerciantes, prestadores de servicios y residentes del municipio Rafael Rangel denuncian que la escasez crónica de agua potable, las fallas constantes en el suministro eléctrico y la reducida oferta de alojamiento amenazan con paralizar la actividad comercial vinculada al Santuario.
Mirna Montero, comerciante de la zona, relató las complejas condiciones en las que deben operar: “Ahorita tenemos hasta un mes sin agua, nosotros tenemos mucho problema con el agua aquí, y ahorita también más problemas todavía con el señor que trae el agua, porque muchas veces el camión no le sirve; y en estos días estaban vendiendo el agua a través de un sistema por ahí y entonces uno a veces no cuenta con 10, 20 dólares para agarrar el agua, llenar tanques”.
A esta problemática se suma la falta de espacios de esparcimiento para los visitantes. Rubén Araujo, comerciante local, destacó la necesidad de ampliar las opciones turísticas de Isnotú.
“Aquí prácticamente la gente viene a visitar el Santuario de José Gregorio, visitan el Museo, las cosas de José Gregorio y no tienen más otra cosa que ver y los niños no tienen en qué entretenerse, entonces áreas verdes por lo menos un parque botánico donde los niños puedan correr y los padres puedan descansar también”.
Resiliencia y fe inquebrantable
A pesar de las limitaciones estructurales y logísticas, la devoción por el Doctor José Gregorio Hernández se mantiene firme. Para los peregrinos y habitantes locales, las dificultades se han transformado en un ejercicio de resistencia espiritual donde predominan la gratitud, el cumplimiento de promesas y la esperanza en sus milagros.
El presbítero Alí Enmanuel Benítez, rector del Santuario de Isnotú, resaltó la trascendencia del santo para la identidad trujillana: “Pienso que José Gregorio Hernández viene a ser el trujillano más importante que ha nacido en esta tierra, que ha parido esta tierra por su trayectoria, no solamente intelectual sino también espiritual. San José Gregorio Hernández nos enseña a nosotros que es posible llegar a la santidad ejerciendo nuestra labor con amor, con caridad y sobre todo pensando en el bienestar del prójimo”.
Ese fervor se refleja diariamente en los relatos de quienes acuden a pedir favores o dar gracias. Clara Inés Rivera González, devota del santo, compartió su testimonio de fe:
“Tengo un hijo en una situación ahorita bastante difícil y lo que más le pido a José Gregorio Hernández es que mi hijo vuelva a caminar. Estamos aquí este día de hoy pidiéndole porque mi hijo ya pronto va a regresar. Y cuál es mi mayor deseo, que el doctor me haga el milagro para que mi hijo llegue caminando aquí”.
Por su parte, Nersa Uzcátegui, otra de las feligreses presentes en el santuario, expresó: “¿Por qué es devota de JGH? Porque él me ha hecho muchos milagros, con una sobrina enferma, mi hijo que tuvo problemas en un oído, y esos fueron milagros pues para nosotros”.
Programación especial de aniversario
Bajo el lema “Bajo tu protección la esperanza nos salva”, la Diócesis de Trujillo desarrolla una programación especial durante todo el mes de octubre para honrar al médico de los pobres. La fecha central de las festividades será el próximo 26 de octubre, día de su nacimiento.
Las actividades conmemorativas se extenderán hasta el 30 de octubre con motivo de la celebración del 60.º aniversario de la fundación del Santuario de Isnotú, evento que contará con la participación de representantes de la provincia eclesiástica del estado Mérida.
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