Festival de Monólogos, 2026 TNJ, Valera
Parte II
Por: Libertad León González
Hoy el poeta (…) quiere y aspira a conmover
vuestros corazones, enseñando las cosas que no queréis ver,
gritando las simplísimas verdades que no queréis oír.
Federico García Lorca
Los espacios de la Casa del Teatro del TNJ, Valera se desbordaron al recibir el apoyo de sus vehementes seguidores durante la primera semana del Festival de Monólogos, 2026. De igual manera ocurrió en la segunda semana o etapa culminante. “El arte es presencia”, decía hace pocos días el joven poeta y dramaturgo español, Damián María Montes. Para quienes habitamos una ciudad pequeña como lo es Valera seguir apostando a acceder a la cultura de esta compañía teatral es no solo diversión sino posibilidad expresa de encuentro reflexivo. En el diálogo exterior que cada espectador experimenta en cada obra, con cada actor, comienza el verdadero encuentro. Así lo concibe el poeta Damián María:
Un actor entra en escena y hay algo en el teatro que ninguna pantalla puede sustituir. Ese cuerpo está ahí. Respira delante de nosotros; puede equivocarse, puede emocionarse y nosotros estamos allí también, durante una hora, cien desconocidos, por ejemplo, aceptan guardar silencio para mirar juntos a otro ser humano. Eso es teatro, presencia, cuerpo, encuentro, experiencia compartida. Definitiva comunión.
Detengámonos en el resultado de esa comunión entre espectador y actor revelado en las dos obras finales presentadas en el marco del festival de Monólogos 2026 del TNJ, Valera, tituladas: Figuras de Papel y La Jaula de las Locas. En ambas obras se cumple el protocolo inicial. Se da entrada a la sala, los espectadores ocupamos los asientos y, luego de la bienvenida al público y recomendaciones de rigor, el silencio se apodera del recinto hasta que irrumpe la presencia apremiante de los actores. En Figuras de Papel, la propuesta escénica se inicia con el movimiento ordenador del hogar compartido. Ella, la mujer atractiva, aparentemente dócil que pareciera intentar agradar, insinuarse ante él, el marido, absorto en la lectura del periódico. Una escena tan cotidiana de este trópico imperioso de la vida en cualquier pareja insalvable. En La Jaula de las Locas, el inicio lo marca la imponente presencia del director de la escena, dueño de la mancebía, el grandilocuente y muy entusiasta, Ferdinand, dará paso a un colorido desfile de personajes absortos en la imperiosa necesidad de mostrarlos metamorfoseados en su apariencia, tal y como sus impulsos libidinosos los insta. De tal modo, cada personaje es una celebración de los agraciados dotes decorativos de sus indumentarias y discursos que justifican sus posturas imaginarias. De allí la expresión incisiva y muy acertada de Antón: “Soy lo que soy…”. El disfraz también es develación de lo que se siente o se anhela, pero por convencionalismos se oculta. En ambas puestas en escena se logra la máxima de Federico García Lorca: “el teatro no debe limitarse a entretener”, por el contrario, debía incomodar.
FIGURAS DE PAPEL
Dos cuerpos frente a frente/
son a veces navajas/
y la noche relámpago.
Octavio Paz
Figuras de papel tal y como lo ha expresado su productor, Juan Viloria es una adaptación libre de la obra Las Tijeras de Paul Williams seudónimo del dramaturgo venezolano Rubén Pinto (Caracas,1940- Caracas, 2019). Con esta perturbadora puesta en escena llevada al reciente Festival de Manizales, en Colombia se reafirma la importancia que, para el TNJ – Valera tiene versionar, adaptar, crear obras con una sólida referencia a autores clásicos o de reconocida trayectoria.
La obra nos presenta el drama psicológico de la comunicación fracturada de un matrimonio. La crisis se intensifica progresivamente a través de la sordidez de los diálogos incongruentes de los personajes, Natur y Fora hasta el punto del enajenamiento y de la hostilidad extrema en la convivencia. Ella sumisa, en la recurrente expresión: “sí querido”, se refugia en la absurda fantasía de recortar figuras de papel, finge la aceptación de los límites establecidos por su marido. Él, impositivo, degrada la presencia de ella, al establecer las pautas en cada conversación, en los vínculos maritales, a partir del maltrato físico y del abuso en la intimidad. Ambos absortos en el hastío se muestran incongruentes, perturbados, ante el delirio del odio que los separa. Ella propicia el trágico final, ya anunciado en el estallido de los gritos que le señalan: “Te odio. Te odio…”. Ruptura abrupta consecuencia de la insondable comunicación de la pareja, en la que se sugiere la denuncia social ante la violencia de género. Como psicodrama queda el planteamiento al espectador, quien: “…en la cámara oscura de su soledad, experimenta la llamada desde el escenario a la trascendencia moral.” (H.G. Gadamer ,1954).
Celebramos las agudas e inéditas representaciones de Juan Viloria y Diomar Silva, acompasados a la versada dirección de Francisco “El Abuelo” Rivera y la oportuna musicalización de Annie Nava. Puntos de apoyo que propician con firmeza la tensión expectante del público asistente.
Con la adaptación de esta reconocida obra del dramaturgo Paul Williams el TNJ, Valera rinde un merecido homenaje a una importante pieza de su legado. Recordemos la antología 13 autores del nuevo teatro venezolano (1971) del prestigioso crítico teatral, Carlos Miguel Suárez Radillo (La Habana, 1919- Madrid, 2002) en la que se incluye esta pieza teatral de Williams considerada relevante en una generación de dramaturgos en nuestro país entre las décadas de los 60’ y 70’ junto a autores de la talla de Román Chalbaud, Isaac Chocrón, José Gabriel Nuñez y Rodolfo Santana, entre otros.
LA JAULA DE LAS LOCAS
De las instituciones mundanas, el teatro es la única que ha permanecido poderosa e indiferente,
que liga nuestra alegría por la fiesta, nuestro deseo de espectáculo, nuestro deseo de reír,
nuestras ganas de compasión, de emoción, de excitarnos y estremecernos directamente
con el viejo impulso festivo del viejo y eterno género humano.
Hugo von Hofmannsthal
El Festival de Monólogos 2026 del TNJ, Valera tuvo en la versión de la obra La Jaula de las Locas (1973) del francés, Jean Poiret el momento festivo del cierre. Indudablemente, la comedia clásica otorgó en su amplitud la manifiesta comunión entre el público y los actores. El pulso de la obra en manos del personaje Ferdinand, interpretado magistralmente por Francisco “El Abuelo” Rivera, sin desperdicio en cada parlamento que marcaba el orden del discurso y la sucesión de los acontecimientos, junto a su par Antón, interpretado con desmedida sensibilidad y gracia por Frank Sulbarán. Ambos como pareja gay muestran la complementariedad de su vínculo, a pesar de las adversas circunstancias que se les puedan presentar. Luego, Vladimir, el encantador sirviente, derroche de sensualidad y picardía, demostración de la calidad actoral de Pedro Salas, enlaza cada escena al desorden de lo festivo. El espigado Marcel, con deseos de encausar su vida a través de una relación que lo favorezca al comprometerse con la hija del Senador Brillembourg, se apodera de la gracia que caracteriza las actuaciones de Rafael Alizo. Las atractivas representaciones del Senador, su esposa y la hija, con elocuente elegancia y desparpajo ante la develación progresiva del verdadero enredo vivido en La jaula de las Locas, personajes caracterizados con particular encanto por Juan E. Viloria, Mislet Flores y María Estévez. La participación estelar de Danzas Fundet, su director, Luis Urbina junto a los bailarines, Ediver Johan Perdomo y Andrés Caldera, el arrojo de la actriz Augusnelly Rivero y el actor Luis Torres y la fascinante soltura de Leidy Lozada, María Zambrano y Angélica Altuve otorgan entre bailes y ocurrencias el complemento del desbordamiento de la celebración.
Y en esa comunión que el teatro induce entre espectadores y actores se puso de manifiesto la continua alusión improvisada a personas presentes, entre los asistentes. Al finalizar la obra la celebración inundó el recinto. En tanto acto de comunión y vínculo estrecho de los actores con su público se cumple la sentencia del dramaturgo español Eduardo Vasco (2022) cuando expresa: “El teatro es un sitio donde todo acaba convergiendo.”
DEFINITIVO
En ambas obras el cuerpo como signo, como presencia, tiene un significado apremiante. En Figuras de papel el cuerpo de ella es irrespetado; el cuerpo de él es aniquilado como acción extrema de la venganza. Las recurrentes figuras recortadas de cuerpos humanos por parte de Fora se configura en símbolo del alejamiento irremediable con respecto a Antur; las tijeras objeto del juego evasivo de Fora es convertido en arma mortal. En La jaula de las locas cada movimiento, cada frase se alinea en expresión de liberación. Vivir en otro cuerpo, es decir, el cuerpo que se desea. Valoramos el encuentro, con cada personaje, con cada cuerpo como oportunidad de recrear lo vivido a través de la mirada crítica. Patricia Cardona (1993) lo resume así: del cuerpo nacen todas las escrituras, del cuerpo nacen todas las lecturas. Y en esa comunión vivida durante toda la temporada del Festival de Monólogos 2026 del TNJ, Valera, sellamos el éxito de la familia tenejotera en las sensibles palabras del maestro y semiólogo, Víctor Fuenmayor:
Para estimular la creación constante de la vida en el propio creador como en los espectadores, las artes escénicas, son cuerpos vivientes que se contactan, se comunican, se emocionan, en un gran encuentro, entre actores y espectadores, de lo más artístico y de lo más profundamente humano que puede portar un individuo en su cuerpo.
REFERENCIAS:
Fuenmayor, Víctor. “El cuerpo en los bordes”, En: Bordes, Revista de estudios culturales, N° 2, julio de 2011, pp. 54-79.
Gadamer, Hans-Georg (1954). “Sobre el carácter festivo del teatro”, En: Estética y Hermenéutica, Traducción de Antonio Gómez Ramos, Madrid: Tecnos, 1996.
Montes, Damián María (2026). Damianmariavoz, En:
https://www.instagram.com/p/De1TjKDI7Vq/?hl=es , publicación del 23 de octubre de 2026. (Consultado el 03 de noviembre de 2026).
Rios, Julian (1998). Octavio Paz, Teatro de signos. Madrid: Fundamentos.
Vasco, Eduardo (2022). “El teatro es comunión”, En:
https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/el-teatro-es-comunion/ (Consultado el 03 de noviembre 2026).
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