Oslo, 9 sep (EFE).- Harald V de Noruega fue enterrado este miércoles en una ceremonia privada en la que se le dio sepultura en el Mausoleo Real del Castillo de Akershus de Oslo con la participación de autoridades noruegas y extranjeras, así como representantes de monarquías, entre ellos los reyes de España, Felipe VI y Letizia.
Tras la ceremonia privada, que duró aproximadamente una hora, las banderas del país, a media asta desde el fallecimiento del monarca a los 89 años el pasado 28 de agosto, y que decoraban este miércoles el centro de Oslo por el funeral en la catedral de la capital noruega, volvieron a ser izadas al ritmo de una doble salva real (dos veces 21 disparos).
A esta ceremonia, posterior al funeral nacional en la Catedral de Oslo, asistieron los miembros de la familia real de Noruega, miembros de otras casas reales y los presidentes islandés y finlandés, Halla Tómasdóttir y Alexander Stubb, respectivamente.
Arropado por los reyes de Suecia y Dinamarca
El féretro, cubierto con la bandera real y sobre el que reposaba un arreglo con flores blancas, fue trasladado desde la Catedral de Oslo en procesión hasta la capilla de la fortaleza del siglo XIV.
La procesión hasta el castillo estuvo encabezada por la banda de música de las Fuerzas Armadas e integrantes de la Guardia Real, engalanados y con fusiles con bayonetas caladas.
Delante del vehículo todoterreno que transportaba el féretro en un remolque militar acondicionado caminaba solo Olav Fykse Tveit, máxima autoridad de la Iglesia de Noruega.
Justo detrás del ataúd avanzaba Haakon VIII en un grupo reducido de personalidades que incluía al jefe del Gobierno, Jonas Gahr Støre, el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, y la presidenta del Tribunal Supremo, Toril Marie Øie.
Acompañaban a Haakon VIII en este momento de la despedida a su padre los reyes Carlos XVI Gustavo de Suecia, a su derecha, y Federico X de Dinamarca, a su izquierda.
Harald V, en un sarcófago doble
En el mausoleo del castillo, el ataúd de Harald V fue colocado en un sarcófago de la cripta real, donde yacen los reyes Haakon VII y Maud, y el rey Olav V y la princesa Marta, padres del monarca fallecido, según una tradición iniciada cuando Noruega logró independizarse de Suecia en 1905.
El sarcófago doble donde reposa el féretro de Harald V, para cuya adquisición el Gobierno noruego dedicó 20 millones de coronas noruegas (unos dos millones de euros), está construido para albergar también el ataúd de Sonia cuando fallezca.
El diseño del sarcófago fue encargado en 2024 al prestigioso estudio de arquitectura e interiorismo Snøhetta de acuerdo con los deseos de los reyes, aunque no se conocen más detalles ni ha sido fotografiado por los medios.
En paralelo a la ceremonia privada participaron 450 invitados en otra recepción en el Ayuntamiento de Oslo para recordar a Harald V
