Google lidera un sistema para evitar las estelas de aviones y reducir su impacto climático

En la imagen de archivo, la silueta de un avión en contraste con el sol mientras sobrevuela el cielo a su paso por Vizslas, Hungría. EFE/ Peter Komka

Madrid, 18 ago (EFE).- Un consorcio liderado por Google probará durante 30 meses en el Atlántico Norte un sistema para evitar las estelas de condensación, responsables de aproximadamente un tercio del impacto climático de la aviación, según explicaron sus promotores durante una mesa redonda este lunes.

El proyecto, denominado «Operation Blue Skies», también cuenta con la participación de la organización Contrails.org y el proveedor británico de servicios de navegación aérea NATS, que tienen el objetivo de «reducir una parte del impacto climático» del transporte aéreo, una operación que tendrá un costo de 5 millones de libras (5,8 millones de euros).

Las estelas de condensación son nubes que se forman cuando el vapor de agua de los motores se condensa alrededor de partículas de hollín y, en determinadas condiciones atmosféricas, pueden contribuir al calentamiento global.

El programa se desarrollará durante 30 meses en la mitad oriental del corredor del Atlántico Norte, dentro del espacio aéreo de Shanwick, una zona que concentra alrededor del 5 % del calentamiento global atribuido a las estelas de condensación.

La iniciativa contempla al menos dos pruebas operativas de unos cuatro meses cada una, y durante las horas totales de ensayo, aproximadamente 10.000 vuelos anuales procedentes de cientos de ciudades atravesarán el espacio Shanwick, aunque tan solo un pequeño porcentaje de ellos será desviado ligeramente para evitar zonas sensibles a la formación de estelas.

Para el director de sostenibilidad de NATS, Jan Jopson, «la descarbonización de la aviación requerirá diversas soluciones, y comprender el papel de las estelas de condensación es fundamental en este proceso».

 

Inteligencia artificial

La propuesta se basa en previsiones realizadas mediante inteligencia artificial para identificar las regiones atmosféricas donde existe mayor probabilidad de que se formen estelas persistentes.

«Estas predicciones permitirán a las tripulaciones y a los controladores introducir cambios específicos en las rutas sin alterar de forma significativa las operaciones habituales», explicó durante la mesa redonda el responsable técnico de Google para la operación, Paul Hodgson.

El proyecto busca trasladar a una escala de espacio aéreo las pruebas realizadas hasta ahora con aerolíneas individuales -como American Airlines- y demostrar que la mitigación de las estelas puede integrarse en la gestión ordinaria del tráfico aéreo.

Para ello, Google desarrollará modelos de inteligencia artificial y utilizará imágenes de satélite para «predecir, monitorizar y verificar» las estelas, mientras que NATS coordinará las operaciones, la gestión del tráfico y las evaluaciones de seguridad.

«Al combinar la ciencia de vanguardia con la experiencia operativa, podemos empezar a generar la evidencia práctica necesaria para determinar si esto podría contribuir significativamente a reducir el impacto climático global de la aviación», añadió Jopson.

 

Otro colaboradores

El consorcio también incluye a Contrails.org, el Imperial College London y la Universidad de Cambridge, que analizarán los resultados y el impacto climático, y al Met Office, que desarrollará capacidades específicas de predicción de estelas y aportará información meteorológica.

El proyecto está cofinanciado por socios del sector y el Departamento de Transporte británico mediante el programa ATI, aunque también contará con la intervención de Google UK, que participará sin coste económico y aportará 1,4 millones de libras (1,6 millones de euros) en especie en investigación, ingeniería e infraestructura informática.

 

 

 

 

Salir de la versión móvil