Familiares de los siete tachirenses detenidos en la cárcel de máxima seguridad de El Salvador por poseer tatuajes, suscribirán un poder junto con la Fundación El Amparo Internacional, para que abogados norteamericanos y salvadoreños asuman su defensa, según lo informó este viernes 4 de abril el presidente de dicha organización defensora de derechos humanos y diputado jubilado de la Asamblea Nacional venezolana, Walter Márquez.
Acompañado de madres, padres y tías de los jóvenes detenidos, Márquez precisó que evalúan recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) de la OEA, para que mediante una medida cautelar requieran de ambos gobiernos la plena libertad de estos tachirenses.
“Desde la Fundación El Amparo Internacional nos solidarizamos con las víctimas de la persecución de la que han sido objeto migrantes venezolanos y tachirenses, quienes buscando un nuevo horizonte viajaron a los Estados Unidos y les han violado el debido proceso, pretendiendo vincularlos sin ninguna prueba al Tren de Aragua, alegando solamente que tienen tatuajes, lo que no es una prueba de delito alguno en ninguna parte del mundo”, explicó el defensor de derechos humanos.
Walter Márquez indicó que también le exigirán al gobierno de El Salvador que cumpla con las normas internacionales, en virtud de que no poseen ninguna facultad para tener bajo custodia a estos tachirenses, porque no hay ninguna sentencia ni administrativa, ni judicial en los Estados Unidos que avale este proceso, además de que el gobierno de ese país carece de jurisdicción penal internacional para mantenerlos detenidos en El Salvador.
De igual manera hizo un llamado al gobierno nacional y al gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, para que con base en el trabajo social adelantado, trabajen en solucionar este tema que es de interés común. “Hay un interés superior que es la libertad de los tachirenses que justamente están detenidos en El Salvador y en los Estados Unidos”, aseguró Márquez.
Jhoanna Sanguino es tía de Widmer Agelviz Sanguino, joven de 24 años de edad, oriundo de la ciudad de Rubio, municipio Junín del estado Táchira, quien fue detenido en el aeropuerto de Houston al llegar a los Estados Unidos en septiembre de 2024, a pesar de ir en calidad de refugiado por reasentamiento tramitado por Acnur, y fue trasladado a El Salvador sólo por poseer tres tatuajes en uno de sus brazos; aseguró este viernes en nombre de los familiares de los demás detenidos, que ninguno tiene antecedentes penales, ni forman parte del Tren de Aragua, por lo que solicitan una revisión urgente de sus casos.
“Mañana se cumplen 22 días y no hemos tenido resultado alguno. No tenemos noticias de ellos, no hemos tenido comunicación con ellos. De los siete tachirenses ninguno tiene antecedentes penales, todos tenemos certeza de su inocencia y la certificación de los mismos. Forman familias honradas, honestas, trabajadoras. Somos siete familias que todos tenemos a Dios en nuestro corazón. El único delito para el mundo es que somos venezolanos, tachirenses y que tienen un tatuaje. Ser venezolanos no nos hace criminales”, expresó.
Explicó que aunque ha llamado en dos oportunidades al consulado salvadoreño no ha logrado respuesta o una guía sobre qué hacer en estos casos, pues alegan que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele solo está alquilando las cárceles para estos traslados.
Familiares de estos siete migrantes tachirenses detenidos y la Fundación El Amparo, harán los trámites necesarios ante los organismos penales, judiciales y de defensa de derechos humanos en Venezuela, en El Salvador y los Estados Unidos, para lograr su liberación, por ser tratados como delincuentes aunque no lo son, ni las autoridades han presentado ninguna prueba de su culpabilidad.