Por: Daniela León / El Diario
La Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv) denuncia que las universidades públicas del país enfrentan actualmente un déficit presupuestario que les impide desarrollar sus actividades a plenitud.
La organización gremial alertó que las instituciones de educación superior “han sido despojadas de las condiciones mínimas para funcionar”.
“Venezuela ocupa el último puesto en financiamiento universitario de América Latina. Las instituciones operan con un déficit de entre el 95 % y el 99 %. El Estado no transfiere ni el 5 % de lo solicitado”, señaló un vocero de la Fapuv al medio argentino Infobae.
Los representantes de la organización aseguraron que hay docentes universitarios con el salario congelado desde hace cuatro años. También cuestionaron las herramientas implementadas por el gobierno nacional para centralizar los pagos y eliminar las prestaciones sociales del sector público.
“El Sistema Patria centralizó los pagos, eliminó los beneficios históricos e impuso bonos que igualan hacia abajo, provocando renuncias masivas de talento calificado”, añadió la organización.
Los voceros explicaron que el salario de un profesor titular de dedicación exclusiva a la docencia en una universidad pública equivale a 64 centavos de dólar. El resto de la remuneración que recibe en el mes se efectúa a través de bonos para completar lo que el gobierno denominó como ingreso mínimo integral para los trabajadores de la administración pública, lo cual asciende a apenas 240 dólares.
Quejas por irregularidades con el “bono de responsabilidad profesional”
Los voceros de la Fapuv también se refirieron al “bono de responsabilidad profesional” aprobado por el gobierno de Delcy Rodríguez, el cual se ha entregado de forma irregular a algunos docentes universitarios.
Calificaron como “arbitrario y excluyente” el mecanismo empleado por el Ministerio de Educación Universitaria, a cargo de la ministra Ana María Sanjuán, para la asignación de dicho bono. Aseguran que se ha “discriminado sistemática y deliberadamente” a parte de la nómina de las casas de estudio.
A pesar de que la ministra Sanjuán llegó al cargo con la promesa de promover el diálogo y buscar soluciones a los problemas que arrastra el sector, los trabajadores universitarios continúan denunciando los mismos conflictos que enfrentaban en administraciones anteriores.
El colapso de los campus, falta de Internet, laboratorios inoperativos, comedores cerrados y ausencia de unidades de transporte son algunas de las dificultades que se manifiestan frecuentemente en el sector.
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