La precariedad de la infraestructura médica en el estado Trujillo vuelve a pasarle factura a los usuarios del sistema de salud pública. La indisponibilidad del equipo quirúrgico conocido como Arco en C —un sistema avanzado de rayos X en tiempo real fundamental para cirugías de alta precisión— mantiene paralizadas las intervenciones de traumatología, urología y cirugía general en los principales centros asistenciales de la región, destacando la situación crítica del Hospital Central Dr. Pedro Emilio Carrillo de Valera.
La falta de este equipo intraoperatorio impacta de manera directa a personas con fracturas graves por accidentes de tránsito (principalmente motociclistas), pacientes con afecciones de próstata y personas con hernias complejas. Sin esta herramienta, los especialistas no pueden realizar procedimientos guiados con seguridad, lo que obliga a diferir indefinidamente operaciones que deberían ser de resolución rápida.
Estancias prolongadas y colapso asistencial
La consecuencia inmediata de esta falla técnica es el hacinamiento hospitalario y el sufrimiento prolongado de las familias. Giovanni Vielma, dirigente sindical del sector salud en la entidad, denunció que las personas sin recursos económicos para acudir a centros privados quedan atrapadas en un limbo institucional.
«Hay pacientes que no tienen el dinero para pagar una clínica y, por lo tanto, las personas accidentadas en moto o con problemas de próstata tienen que esperar hasta que el gobierno decida reparar o comprar el Arco en C», declaró Vielma.
El representante sindical detalló que esta carencia obliga a los enfermos a permanecer internados entre siete y diez meses en una cama de hospital, a la espera de una solución operativa que no llega. La ocupación prolongada de estas plazas no solo afecta el estado físico y emocional de los convalecientes —quienes corren el riesgo de adquirir infecciones intrahospitalarias—, sino que además satura el área de hospitalización, impidiendo el ingreso de nuevos enfermos.
La caridad pública como alternativa a la salud estatal
Ante la incapacidad de respuesta del sistema público, la carga económica recae totalmente sobre el núcleo familiar. En muchos casos, los pacientes son dados de alta sin ser intervenidos o permanecen hospitalizados mientras la comunidad busca alternativas de financiamiento.
«Hay pacientes que han pasado hasta un año en una cama y, como no hay cómo operarlos, los tramitan para que sus familiares o amigos hagan vendimias, rifas y potazos para poder financiar los insumos o el traslado a otros centros», alertó el dirigente.
Los trabajadores de la salud y familiares de los afectados hacen un llamado urgente a las autoridades del Ministerio del Poder Popular para la Salud y a la Gobernación del Estado Trujillo para que presupuesten e instalen a la brevedad los equipos radiológicos necesarios.
La restitución del Arco en C no solo descongestionaría las salas de trauma y cirugía del Hospital Pedro Emilio Carrillo, sino que devolvería el acceso a la salud a cientos de trujillanos que hoy dependen de la caridad para recuperar su calidad de vida.
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