Fiorella Tagliafico / El Diario
La doctora María Eugenia Landaeta, jefa del servicio de infectología del Hospital Universitario de Caracas, reportó que durante el transcurso del año 2026 se han confirmado tres casos de covid-19 en Venezuela.
La especialista explicó, durante una entrevista transmitida el 4 de noviembre en el programa Dos más Dos de Unión Radio, que el coronavirus mantiene una presencia constante en el país con brotes intermitentes.
No obstante, aclaró que debido a que la población cuenta con una inmunidad previa derivada de contagios anteriores y de los esquemas de vacunación aplicados, se evita la ocurrencia de cuadros graves o muertes.
“En este momento tenemos muchísimas personas que tienen infección respiratoria, influenza, influenza B, covid-19, y algunos que no hemos podido detectar, que puede ser rinovirus o algún otro virus que esté circulando, pero la mayoría de ellas son enfermedades virales”, señaló la especialista.
Otras enfermedades en circulación
Con relación a otras patologías de atención médica, la experta abordó la reaparición de reportes sobre el mal de chagas y explicó que, si bien la vía clásica de transmisión ocurre cuando el insecto vector pica a la persona y deposita heces infectadas que ingresan al organismo al rascarse, en los últimos años se han documentado mecanismos alternativos de alta eficiencia epidemiológica.
“Se ha determinado en los últimos años otros métodos, por ejemplo, cuando los chipos o sus heces caen en jugos naturales, que esos parásitos están allí, las personas se los toman. Hubo un brote en un colegio de mal de chagas. Tiene que ver mucha higiene de alimentos, procesamientos correctos, toda esa parte de manipulación de alimentos es muy importante”, puntualizó Landaeta.
Sobre las complicaciones clínicas derivadas de esta parasitosis, la doctora indicó que el cuadro inicial de malestar general y fiebre suele comprometer la estructura del miocardio si no se diagnostica a tiempo.
“El mal de chagas tiene una característica importante, que es que afecta el corazón y sus estructuras. Entonces hay una gran probabilidad de que estas personas tengan pericarditis, que es la inflamación de la membrana que está alrededor del corazón, o miocarditis, que es la inflamación del propio corazón, y pueden entonces producir a la larga insuficiencia cardíaca, arritmias, y otro tipo de enfermedades del corazón”, agregó.
Al evaluar la situación de los recursos institucionales y las campañas de inmunización en la red pública, la microbióloga indicó que la adquisición de biológicos y tratamientos esenciales no depende del presupuesto directo del Ministerio para la Salud, sino del respaldo de organismos internacionales.
“Las vacunas, así como el tratamiento antituberculoso, el tratamiento antirretroviral y el tratamiento antimalárico, no están siendo adquiridos por el Ministerio, sino que están siendo traídos a través del Fondo Global. Hay algunas que se encuentran disponibles, otras no. Se consiguen en el sector privado, por lo que creo que es una situación que debería mejorar”, advirtió la jefa del servicio de infectología del Hospital Universitario de Caracas.
Influenza, gripe, virus y otras infecciones
En cuanto a las pautas de prevención estacional, la especialista recomendó la administración anual de la vacuna contra la influenza a partir de octubre, mientras que al referirse a la fiebre amarilla destacó la obligatoriedad de su presentación para traslados internacionales hacia países vecinos.
La experta recordó que la inmunización contra la fiebre amarilla otorga protección permanente con una única aplicación en la vida y que el certificado debe conservarse como constancia válida.
Ante la recurrencia de cuadros respiratorios prolongados, la infectóloga alertó sobre el incremento de diagnósticos de neumonía, al aclarar que una proporción de estos casos corresponde a evoluciones virales secundarias y no a infecciones bacterianas primarias.
En ese sentido, enfatizó que la confusión clínica entre la fase inmunológica de un virus y un cuadro bacteriano propicia el consumo de antibióticos, lo que genera una crisis de resistencia microbiana en los centros asistenciales.
“Muchos casos son neumonía viral que se produce como consecuencia de la segunda fase de las enfermedades virales que se encuentran circulando en este momento. Lo malo de eso es que si eso no se diagnostica correctamente, empiezan entonces las personas a tomar antibióticos que son innecesarios”, alertó la especialista.
Para evitar la automedicación y el fallo terapéutico en pacientes con síntomas persistentes de gripe por más de una semana, la especialista detalló que existe un protocolo clínico requerido antes de prescribir antibióticos.
“El médico no debe basarse solamente en los signos y síntomas de los pacientes, porque en esta segunda fase las personas pueden tener fiebre, dificultad para respirar y tos y puede confundirse con neumonía. Es importante hacer exámenes de laboratorio, radiografía de tórax y la confirmación microbiológica, que es el cultivo del esputo para corroborar si existen allí bacterias o no”, resaltó Landaeta.
La jefa de infectología del Hospital Universitario de Caracas recomendó a la población acudir a los centros de salud ante la persistencia o reaparición de síntomas respiratorios agudos, al tiempo que recordó la disponibilidad de hisopados nasales múltiples en laboratorios para certificar la presencia exacta del patógeno e indicar el abordaje sintomático correspondiente.
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