#EspecialDLA La ONU en manos de los estudiantes de bachillerato

Foto: Judicth Valderrama

El mundo en sus manos, porque discuten con los argumentos y conocimientos reales sobre los problemas de todas las naciones, tal como sucede en las Naciones Unidas, solo que los actores son  115 estudiantes de sexto grado a quinto año de bachillerato, quienes participan en el Modelo de Naciones Unidas desarrollado en el Colegio Juan XXIII que reunió 115 adolescentes


Es como estar en las Naciones Unidas, la vestimenta, los saludos, hasta lo que consumen en los recesos y la seriedad de los embajadores al momento de compartir solo con sus países aleados. Pero lo más sorprendente, es ver, como a pesar de las adversidades de los jóvenes venezolanos, un grupo de más de 115 estudiantes de bachillerato se sientan a discutir con argumentos  bien estudiados temas reales y fundamentales para la vida humana, como el desarme nuclear, la aplicación de la Carta Democrática, situaciones económicas y otros aspectos.

El Modelo de Naciones Unidas del Colegio Juan XXIII y sus similares llena de optimismo, porque muestra lo interesado y preparados que están los jóvenes venezolanos para asumir el futuro, tal vez mejor, que como los adultos de hoy, dirigen el presente.

Es la primera edición en esta institución tachirense. Sus organizadores fueron estudiantes de bachillerato, que antes habían participado en el modelo desarrollado en otros planteles, logrando excelente lugares honoríficos por su participación.

La organización junto al equipo de participantes  asumieron el papel con la seriedad única de una organización del prestigio de Naciones Unidas,  acatando a cabalidad reglas que se cumplen en los debates ONU.

Líderes positivos desde bachillerato.- El Comité organizador del Modelo ONU en el Colegio Juan XXII reveló su experiencia en voz de  Heiyee Avilán y Andrea Nucete, pero el grupo está integrado también por Daniela Albino y Diego Duque.

Relataron los estudiantes que la idea de poder desarrollar el modelo de la ONU en su colegio surge de experiencias previas, “es la primera edición nuestra, comenzamos el proyecto en octubre, pero el alto nivel académico de nuestro colegio nos exige cumplir con todo y hacer esta actividad extra cátedra”,  dice Nucete.

Participaron 115 estudiantes del sexto grado, hasta el quinto año de bachillerato, integrando el Comité Económico Social ONU, el modelo de Organización de  Estados Americanos –OEA-, el Consejo de Seguridad ONU y las Asamblea General ONU. Un grupo  también participó en el área de prensa.

El grueso de los delegados fue del Colegio Juan XXIII, pero se hicieron presentes alumnos del Colegio María Montesori y Cristo Rey.

Comenta Davilán que rebasaron la expectativa de participación: “no sabíamos cómo iba hacer el grado de respuesta, por lo que nos planteamos abrir solo dos comités, pero muchos estudiantes quisieron sumarse y completamos los comités de la ONU”.

Más allá  del logro colectivo de la jornada, cuenta Heiyee Davilán que la experiencia es única y enriquecedora a nivel personal. Ella participó en otros modelos ONU obteniendo posiciones   destacadas. “Te enriqueces mucho en cultura y eres capaz de llevar sin temores una conversación con cualquier adulto que hable de política exterior”.

Nucete dio el discurso de apertura como Secretaria General J23MUN, antes participó en el modelo ONU del Colegio Don Bosco y obtuvo el primer lugar: “el sentimiento que deja es increíble, nos permite conocer sobre naciones increíbles, es como dejar de ser Andrea Nucete por un fin de semana y convertirte en Turquía, por ejemplo. Además pierdes el miedo escénico y mejoras tus puntos de vista sobre la vida y el mundo”.

“Aprenden a resolver conflictos”

La hermana directora del Colegio Juan XXIII, Ana Zunilde Benitez se convirtió, esta vez, en la colaboradora de sus discípulos. Eran ellos quien organizaban y debatían durante tres días sobre políticas universales con un aplomo y conocimiento que la hizo sentir orgullosa de la calidad y nivel de los estudiantes.

“Pudieron realizar una simulación de la forma concreta en que se pueden solucionar los problemas del mundo, porque se habla  mucho de paz pero no se concreta en el mundo, pero con este modelo los estudiantes desde pequeños aprende a proponer y aplicar soluciones”.

Zunilde Benítez dice que el colegio que dirige ha participado en cuatro modelos de Naciones Unidas como invitados, en todos los casos conquistaron los primero lugares. “Este año a nuestros estudiantes se les ocurrió organizarlo y nos dieron a conocer  la capacidad que tienen porque asumieron su papel de manera extraordinaria”.

No les dieron días, ni horas libres a los participantes ni a los organizadores del Modelo ONU en el Colegio Juan XXIII, la jornada se realizó durante un fin de semana en horario extra académico.

Ser embajadores de ONU su mejor ganancia  

*Por Venezuela: Sara Valderrama fue embajadora por su país en la ONU, dice que su experiencia al emular ese papel fue  de mucho crecimiento personal: “uno aprende a interesarse más por el resto del mundo, a interiorizar que no estamos solos y que nuestros problemas no son los únicos, que debemos mirar el mundo con más amplitud. Hay algunos conceptos con los que no estoy de acuerdo con la política de mi país, pero asumí el papel y debí bloquear los ataques que le hacían”.

Ingrid Arias también embajadora de  Venezuela dice que se siente muy orgullosa de poder representar a su país: “nos sentimos verdaderos delegados de la ONU, así representáramos un país a nivel colegial y no sea internacional, asumí el papel que debo hacer respetar a mi patria”

*La República Popular China estuvo a cargo de Camila Peñaloza, quien  dice que como estudiante de bachillerato adquirió un conocimiento  extra cátedra  que le abre las puertas para poder ver más allá de su propio espacio”.

*Por la  República  Islámica de Irán participaron Sofía Castellanos y Miguel Alviárez, el país que les correspondió no les era familiar, debieron aprender a conocerlo y defenderlo desde la política internacional. Sofía relata que es la primera vez que participa en el modelo de la ONU y lo cataloga como una experiencia muy productiva en cuanto a conocimiento adquirido, no sólo de Irán –dice- sino de las naciones del mundo, las relaciones, la política exterior.  Mientras que Alviárez cuenta  que poco revisaba lo que pasaba en naciones como Irán y ahora lo  hará de manera más formal, “quiero aprender y me gustaría seguir participando en los modelos posteriores que se sigan haciendo en la región”.

*Por Estados Unidos las representantes Mayumi Ramírez y Yisel Rondón coinciden en lo emocionante de vivir la experiencia de ser embajadoras del modelo ONU. Ramírez dice que se gana mucha cultura y conocimiento y aprenden a interesarse por la política exterior, “desarrollamos mucha adrenalina y emoción al cumplir nuestra papel, me entraron nervios, pero siempre se puede hacer sí lo dominamos. Mientras que Yisel Rondón por segunda vez está en el modelo de la ONU: “quiero estudiar  ciencias políticas y derecho y me nació de esa experiencia. El comité es lo máximo y es una experiencia que le recomiendo a todo el mundo”.

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