España, semifinalista infalible

Las Rozas (Madrid), 4 jul (EFE).- Cada una de las cuatro veces precedentes que la selección española encaró una semifinal de la Eurocopa siguió adelante en la competición, invencible en esa ronda, campeona en tres ocasiones y subcampeona en una, mientras avista ya a Italia, su rival este martes por una plaza en la final del torneo.

Superada la barrera de octavos de las dos últimas grandes citas, en Francia 2016 y Rusia 2018, cuando fue eliminada en esa fase tan temprana para sus aspiraciones, está ante una nueva oportunidad de recuperar el terreno perdido desde Brasil 2014, cuando cayó en la primera ronda, y de rememorar a la España que ganó hace nueve años.

A 2012, contra la Portugal de Cristiano Ronaldo, en el Donbass Arena de Donetsk, en un duelo de tremenda intensidad y tensión, corresponde su última presencia en las semifinales de la Eurocopa, cuando Cesc Fábregas, otra vez, fue el protagonista del lanzamiento final y decisivo de la tanda rumbo a una hazaña todavía histórica, porque luego completó el ciclo triunfal Eurocopa-Mundial-Eurocopa.

Un duelo enorme que se decidió en la tanda, aunque quizá ya había hecho méritos para haber ganado mucho antes, en la prórroga por ejemplo. Aún resisten en la selección dos futbolistas: Jordi Alba y Sergio Busquets, los dos titulares en aquella cita del 27 de junio de 2012, los dos previsibles titulares el próximo lunes en Wembley.

Ya no queda nadie, en cambio, en la selección de las semifinales anteriores, las de 2008, la edición de la Eurocopa que fue un antes y un después para España, para su estilo, para su credibilidad, para su confianza y para sus aspiraciones, dirigida por Luis Aragonés hacia el título que hizo realidad Fernando Torres ante Alemania.

Antes debió superar a Rusia en las semifinales. La goleó por 0-3, con los tres tantos concentrados en el segundo tiempo: el 0-1 fue de Xavi Hernández (m. 50), el 0-2 de Dani Güiza (m. 73) y el 0-3 de David Silva (m. 82). David Villa se lesionó en el minuto 34, reemplazado por Cesc Fábregas, en un equipo legendario de España.

 

AMANCIO, PEREDA, LAPETRA, MARCELINO… Y LA PRÓRROGA ANTE HUNGRÍA

Como también lo son los pioneros de 1964, la otra semifinal que la selección española ganó para después ser campeón de Europa. Iribar; Rivilla, Olivella, Calleja; Zoco, Fusté, Pereda; Amancio Amaro, Marcelino, Luis Suárez y Lapetra, entrenados por José Villalonga, doblegaron en la penúltima ronda a Hungría en la prórroga con el gol decisivo de Amancio en el minuto 112.

Antes, Pereda, en el 35, anotó el 1-0 para España y Bene, en el 82, empató para Hungría en el duelo disputado en el estadio Santiago Bernabéu, el mismo escenario donde la selección española se proclamó campeona de Europa por primera vez frente a la Unión Soviética, con aquel gol de Marcelino que pasó ya para siempre a la historia.

La otra vez que España disputó una semifinal de la Eurocopa, en cambio, no se combinó con el título, cuando fue subcampeona en Francia 1984. Es la única ocasión que no ha ocurrido. Necesitó los penaltis (ganó 5-4 en esa destreza) frente a Dinamarca para avanzar a la final, después del 1-1 con el que terminaron los 120 minutos de juego en Lyon.

A las órdenes de Miguel Muñoz, Arconada; Camacho, Maceda, Salva, Señor; Gordillo, Julio Alberto, Víctor, Gallego; Carrasco y Santillana, en el once titular, y Urquiaga y Sarabia, como recambios, doblegaron a Dinamarca, que tomó ventaja en el minuto 7 por medio de Soren Lerby, en el 67 empató Maceda para España y, en la tanda final, el goleador Preben Elkjaer Larsen falló el penalti.

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