Londres, 18 ago (EFE).- Enzo Fernández tiene dos caminos ante sí. Seguir en el Chelsea y sobreponerse a los abucheos que ha recibido por parte de su propia afición o forzar una salida que no parece sencilla y que los ‘Blues’ no están dispuestos a facilitar. Al argentino le quedan dos semanas por delante para solucionar su futuro, ya sea en el Chelsea o en otro lugar.
Nadie duda de que Enzo es uno de los líderes de este Chelsea. Fichado en enero de 2023 a cambio de 120 millones de euros pagados al Benfica, el centrocampista argentino se ha convertido en la mejor incorporación de la propiedad estadounidense formada por BlueCo y Clearlake que sustituyó a Roman Abramovich en el poder.
Su impacto ha sido vital para entender los éxitos de este equipo, principalmente la Liga Conferencia y el Mundial de Clubes de la FIFA, pero este verano todo se ha torcido.
Pese a haber tenido ya problemas en el pasado, como cuando fue acusado de racismo por cantar una canción contra los franceses en las celebraciones por el título mundial en 2022, su ruptura con el Chelsea no se tornó en realidad hasta el final de la pasada campaña, cuando dejó caer que estaba abierto a una salida.
‘Gardelito’, como se le conoce en Argentina, dijo que su destino favorito sería Madrid y el club inglés le castigó con dos partidos de sanción. Curiosamente la sanción sólo le aplicó a él, y no a Marc Cucurella, su por entonces compañero, que hizo unos comentarios parecidos sobre su deseo de fichar por el Barcelona.
Esa primera grieta se hizo más grande durante el Mundial, cuando anotó el 1-1 en la semifinal contra Inglaterra y lo celebró con ambas manos en las orejas, a lo ‘Topo Gigio’.
Argentina acabó ganando ese partido y clasificando a la final, y los ingleses se lo recordaron este fin de semana cuando Enzo volvió a pisar Stamford Bridge en un amistoso.
Algunos aficionados le recibieron entre aplausos y cánticos, pero otros le abuchearon.
No es una situación irreversible, pero el Chelsea es consciente de que una salida no es un escenario imposible. Por eso puso una fecha límite al Manchester City para escuchar ofertas. El pasado viernes a las 17.00 hora (16.00 GMT) de Inglaterra. Incluso les dio un precio para empezar a hablar. 120 millones de libras (140 millones de euros). Sin embargo, los ‘Sky Blues’, que también trabajan en el fichaje de Ayyoub Bouaddi, no cumplieron con la cita y el Chelsea dio por hecho que Enzo se queda. Por ahora.
Porque el City no descarta subir la oferta y tratar de convencer al Chelsea, que teme que la operación se dilate, se decida en los últimos días de mercado y se queden sin margen de maniobra.
El técnico español Xabi Alonso confía en quedarse con el argentino y le considera uno de los imprescindibles de su proyecto, pero si tuviera que irse necesitaría un reemplazo en esa posición. EFE
Manuel Sánchez Gómez
