
Por: Alfredo Matheus
Hacia los 206 años de la ciudad de Valera como parroquia eclesiástica, se celebran el venidero 15 de febrero.
La primera sociedad civil que conoció nuestra comarca nació en 1871, con el nombre de “Amantes del Progreso”, se destacó por las múltiples actividades que desarrolló en beneficio de la cultura y acciones por una Valera mejor…
En 1877, se constituye la organización “Piadosa de fomento”, dirigida por el padre Víctor Añez, se dedicó a la lucha por el empedrado de las calles, la reparación de la iglesia y lograr la instalación de faroles para el alumbrado público para que los ladronzuelos de la época no siguieran robando gallinas a la luz de la luna.
La famosa “fiesta de la concordia” en la hacienda “la Plata” de la familia Maya, entre tragos para alegrar el espíritu y un suculento sarao, los trujillanos de diversas posiciones políticas se reencontraban en un ameno compartir para fortalecer la sana convivencia y la armonía ciudadana ante tanta división y enfrentamientos que desangraban nuestra región para ese momento…
Italianos les gustaba el buen vino
El 25 de julio de 1876 la colonia italiana radicada en nuestra ciudad comienza a desarrollar actividades culturales que terminaban con cantos y buen vino. En 1881, constituyen la Sociedad”Fratelianza Italiana” ayudando en la formación de la primera banda musical que conoció la comarca, dirigida Juan María Spinetti…
En 1880, es creada la Sociedad “Hijas de María”, organizaban llamativas veladas culturales donde sobresalían los recitales poéticos, igualmente organizaban acciones para recaudar fondos dirigidos a ayudar a los valeranos con mayores necesidades económicas y carencias de alimentos…
Para no quedarse por fuera como la guayabera; los maracaiberos residentes en Valera, fundaron la Sociedad “Virgen de la Chinita” en 1889, para celebrar por todo lo alto las fiestas a la Chiquinquirá…
Y sigue la parranda
En 1886, toma vida la asociación “Amenas veladas” que sobresalió por las sabrosas actividades culturales que organizaba donde se distinguían los encuentros musicales, literarios, poéticos y canto con los mejores artistas de aquella Valera de calles de piedra…En 1889 viene al mundo de los vivos; la agrupación “Sociedad Amantes del Progreso” programando significativas actividades que hicieron historia.
En 1890, es creado, “Gimnasio Intelectual” especialmente para discutir y comentar todo lo relacionado al desarrollo de las ciencias… En 1894, Venezuela por fin respira paz y tranquilidad gracias a que el zaperoco de las guerras habían bajado en confrontación; un grupo de valeranos se dan a la tarea de de constituir “El Club Comercio”, un Club que dejó gran huella cultural: inaugurando la mejor biblioteca que la comarca conociera hasta ese momento…
Finalmente, en la década de los años 50, comienzan los primeros intentos para darle vida al Ateneo de Valera, convirtiéndose tiempo después en un referente cultural para toda Venezuela por la hermosa siembra creadora que inició la educadora Aura Salas Pizany y décadas después la educadora Marlene Briceño…
La cultura tiene amigos a montón
… Y nació la Federación de Centros Culturales del Edo Trujillo, un 12 de febrero de 1980, quien esto escribe fue nombrado Coordinador general. Una rica experiencia de participación comunitaria donde intervienen promotores culturales, artistas populares, artesanos, agrupaciones artísticas. Había un maravilloso encuentro de saberes que se transformó en un importante aporte cultural a Venezuela, el proceso se construía con “la gente y para gente” desde diversas comunidades trujillanas.
Fue una experiencia donde se facilitaba al trabajador cultural herramientas metodológicas en la búsqueda de desarrollar una actividad social de mayor eficacia y alcance…Formación y capacitación en procesos de autogestión comunitaria, en compartir la crítica y la autocritica. Se revalorizan los conocimientos de la gente común con el más grande respeto…
Antes se trabajaba “a la buena de Dios”, la Federación de Centros Culturales, comienza a dar su aporte con la asociación cultural “Churuata” en la formación y capacitación del trabajador de la cultura. Se interactuaba con especialistas de la academia y los saberes de las comunidades en un rico interactuar que nos fortaleció como pueblo creador.
De Valera para Venezuela
Nos vinculamos a diversas experiencias culturales de diversos pueblos venezolanos.
El gran éxito de participación cultural en la rica experiencia que vivió la Federación de Centros Culturales, lo debemos a: Se construyó un proceso social “con la gente”, y no como ocurre normalmente que se programa, se planifica desde una oficina dejando por fuera a los protagonistas principales del quehacer cultural…
Aprendimos a escuchar “el alma cultural de los pueblos”; así fue como pasamos de “lo mío a lo de todos”, “al yo estoy, por el vos estas”…Aprendimos a escucharnos en una sociedad que solamente “oye”. El escuchar nos facilita el encuentro con el otro, nos sensibiliza, nos hace más respetuosos, construimos eso que llaman “empatía” (ponernos en los zapatos de las demás personas).
