ELEGÍA A SIMÓN RODRÍGUEZ | Por: Alí Medina Machado

 

ALÍ MEDINA MACHADO

ELEGÍA A SIMÓN RODRÍGUEZ

Trujillo – 2026

 

POEMAS

 

I

 

Tu nombre viene de una luz que alumbra,

luz que integra las maneras del ser,

el canto liminar que nos da fuerzas,

que hace libre la mente,

como la tuya libre.

 

Hombre de conocimientos, Don Simón,

debes pernoctar entre nosotros,

en la fe de los venezolanos

que profesan tu credo militante

en el rumbo cierto

de una vida in crescendo.

 

II

 

“Educar contra la historia” fue tu sino,

arrancar la ignorancia de mentes infecundas,

sembrando una estación de luz

en cada pueblo

por los que transitaron tus ojos

en la contemplación de los paisajes,

para luego

hacer el libro doctrinario

con que fabricar el pan y la justicia.

 

 

 

III

 

Rodríguez edificó sus estaciones

en los cielos de esta América.

 

Desde los suelos calamitosos

dejó emerger su mito victorioso

y lo hizo zafiro prendido

al cuello de la historia.

 

Los pueblos nombran sus ideas

como si fuesen un agua exquisita

que sirve para combatir

la sequía de los siglos.

 

IV

 

Tus manos eran grandes,

adusta tu cara pensativa,

duramente sin amor.

Te golpearon los días

en la ausencia inmensa

de los amaneceres

de tu patria.

 

Pero iba el hombre pensativo

sobre los avatares,

terriblemente puro en su conciencia

mientras el dolor de la patria crecía

llena de oscuridades,

de soledades y silencios;

con hambre de luz en plenitud

y sin gritos libertarios todavía.

 

V

 

Un periplo viajero

le formó el ideario,

un río de ideas bullentes

incubadas en las arterias destinadas

de su ser portentoso.

 

Iba buscando semillas

por los pueblos

de las ciudades;

por los rumbos de la historia,

Caminante,

haciendo sus pirámide de letras

con ideas

a la altura infinita del universo.

 

Quería penetrar los siglos venideros:

“Nadie lo oía”.

Todos enarbolaban el silencio

en torno suyo.

 

Su nombre de esmeralda resbalaba

por las cordilleras.

Las luces de su nombre

no encontraban aposento.

los dioses del tiempo

no comprendían su misión.

 

Pero iba haciendo Repúblicas,

alumbrando los pueblos del Continente

en cada geografía americana.

 

Y entonces

la terquedad y el silencio

dejaron de ser matriz del Continente,

ya Simón Rodríguez

era una hoguera viva

en el tatuaje de América.

 

VI

 

De todas las rutas

salen palabras formadoras.

La furia múltiple de su razón

impulsa su sangre luminosa

para que el hombre nuevo

vislumbre sus caminos

de esperanzas..

 

¡Don Simón! gritan los vientos.

el musgo escribe sobre las serranías

el nombre de Rodríguez;

y hay pan de saberes

en las mesas del Continente.

 

VII

 

Los  inviernos seculares

pierden sus iniquidades

cuando las ideas florecidas

crecen y palpitan

en los jardines de los pueblos..

 

Nace la luz

en  bienhechora

plenitud.

En el trasfondo

de todo sueño americano

una lluvia idearia

inunda

gota gota

hasta llenar

completamente la esperanza.

 

VIII

 

Todos podemos nacer

del fondo de sus obras,

hasta llegar a ser

el arco iris

de los pueblos.

 

Con el bálsamo construido con su luz

curemos el corazón.

Con la penetrante palabra de su genio

hagamos un evangelio.

Con su fe en el destino

fabriquemos las velas

que ahuyentan las sombras.

Con el agua lustral de sus libros

reguemos los campos

de resurrectas geografías.

con el vocabulario de sus libros

construyamos el lenguaje

del tiempo.

 

y con su gran inventiva

edifiquemos la nueva educación

definitivamente cargada

de luminosidades.

 

IX

 

Vamos a que su memoria portentosa

nos conduzca,

a que nos haga música himnaria

y nos enseñe a germinar,

como germinan los campos

en sus amaneceres.

 

Pidamos que su fuerza inteligente

nos despierte

como el trino de un pájaro

que vislumbra la montaña,

el aire, el río

con el vuelo inicial

de sus alas abiertas.

 

X

 

Abramos hoy los libros

que tienen su nombre,

porque en ellos

están los días infinitos,

la sustancia de una vanguardia

verdadera,

los signos de una sana ideología,

la de aquel hombre en ascenso

que nos llama a caminar,

a seguirlo paso a paso,

gota a gota,

por los surcos abiertos

de su gloriosa plenitud creadora.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

REGISTRO LEGAL

Título: Elegía a Simón Rodríguez

Alí Medina Machado – 2026

Diseño de Portada: Christopher Barreto

Depósito Legal:

ISBN:

Se reservan los derechos

Es propiedad del autor

 

 


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