(Avelino Avancìn, especial)
Un ídolo está de vuelta para la ferviente hinchada de la furia llanera. El profesor Noel Sanvicente, uno de los estrategas más laureados del balompié criollo aceptó volver al banquillo del Zamora, escuadra con la que fue monarca en par de ocasiones de manera seguida en las temporadas 2012-2013 y 2013-2014. Dichos galardones marcaron el comienzo de la época dorada del club barines. “Fue una etapa inolvidable. La gente lo disfruto mucho”, afirma el timonel guayanés, quien también ganó seis estrellas con el Caracas FC. Su carrera la inicia precisamente con los rojos del Ávila en 1998. Como jugador atrapó ocho campeonatos, siendo sus mejores momentos con el antiguo Sport Marítimo. Un ídolo de multitudes en la ciudad marquesa, tal como lo define el talentoso narrador Ricardo Paracuto.
-¿Cómo asumes este reto?
– Venir a esta ciudad es algo bonito, no solo en lo deportivo, me unen bonitas amistades, familia y de todo. Hay un bonito proyecto que si se cumple de verdad será muy bueno no solo para el equipo sino para el estado. Hay que impulsar el trabajo sobre los jóvenes, capacitar a los entrenadores, que seamos competitivos y mejorar la infraestructura en cuanto a la sede. Que volvamos a ser como una empresa y vender jugadores. Una misión fuerte y pedimos paciencia, tranquilidad, ya que las cosas no se consiguen de la noche a la mañana y ya tenemos listo nuestro plan para lo que se avecina. Debemos hacer las cosas bien, con el pago al día y esperamos que esto se cumpla y no se rompa.
-¿Cómo marcha la pretemporada?
-Somos uno de los equipos que empezó muy tarde, por los problemas que vienen pasando hace años y a a pesar de la buena campaña que hicieron con su cuerpo técnico encabezado por José María Morr, pero siempre con un paso adelante y dos para atrás, uno adelante y tres para atrás. La idea es tener una estabilidad. Ya pronto inicia el campeonato y debemos sumar buenos resultados desde el comienzo. Han llegado nuevos jugadores y necesitan estar arriba y será duro competir con los grandes. Todos tenemos el gran compromiso de mejorar nuestro status. A medida que pasan los días tenemos que tomar el ritmo y llegar bien, estamos trabajando fuerte y hay muy buena aptitud.
-¿Cómo defines este Zamora?
-De la misma manera de siempre, que nos hagamos respetar en casa y afuera también. Esto se consigue con trabajo, paciencia y con mucha confianza que uno les da a los jugadores, con el apoyo de la directiva. Que mis dirigidos sean unos obreros, que se maten en el campo de batalla y que la gente diga que siempre dejan todo en la cancha y cada uno de ellos deben tener claro que siempre hay que dar el máximo.
-¿Un mensaje a la fanaticada?
– He llegado muy motivado y les digo nuevamente que voy a garantizar trabajo, trabajo y más trabajo, no hay otra. El cariño de la gente de esta ciudad es impresionante creo que por encima de Caracas y de Guayana. El trato de esta gente no tiene rival. Amo Barinas y a los llanos. Una localidad que significa mucho para mí y mi familia. Siempre está por encima de todo.
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