El periodismo, bajo el acoso del «Gran Hermano»

La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, participa este lunes, durante la apertura oficial de la Conferencia del organismo por el Día Mundial de la Libertad de Prensa en Punta del Este. EFE

Punta del Este (Uruguay), 2 may (EFE).- Los peligros que la prensa afronta en su ejercicio diario en todo el mundo, tales como el riesgo en conflictos bélicos o las amenazas violentas por parte de grupos organizados, se ven acrecentados por las nuevas tecnologías, que dejan a los profesionales en un lugar de vulnerabilidad.

La misma tecnología que permite a un periodista narrar en vivo un suceso ocurra donde ocurra, conectarse con el resto del mundo para una conferencia en vivo o compartir en la nube archivos también tiene sus desviaciones, en forma de ‘malware’ o ‘spyware’, como el reciente «Pegasus», que ha afectado a dispositivos de todo el mundo.

Ese fue el ‘leitmotiv’ que atravesó la primera jornada de la Conferencia de la Unesco por el Día Mundial de la Libertad de Prensa, que comenzó este lunes en Uruguay y que, con el lema «El periodismo bajo el asedio digital», debatirá hasta el miércoles 4 sobre las circunstancias en que los periodistas desarrollan su labor.

EL INFORMANTE, BAJO LUPA

«Los jueces de la República dicen que debemos agradecer que estamos protegidos. Como si la privacidad fuera un derecho menor y si esto fuera un favor que nos hacen», indicó la colombiana Claudia Duque, periodista de investigación, quien explicó cómo el Gobierno de su país la espió bajo la forma de «protección» por seguridad y, a partir de esos datos, sufrió acoso y amenazas.

Corresponsal del medio colaborativo Radio Nizkor en Colombia, protestó contra las grandes empresas privadas que recopilan datos y tienen fuertes cláusulas de confidencialidad.

«En nombre de la libertad, esto nos está convirtiendo en esclavos de unas compañías», exclamó Duque, quien reclamó que todos deberíamos tener «la claridad de quiénes en el gobierno tienen acceso a nuestros datos», ya que, a raíz de esa recopilación, los periodistas pueden ser perseguidos, secuestrados o asesinados.

Duque participó en el encuentro central de la jornada junto a la bangladesí Irene Khan, relatora especial de Naciones Unidas sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, y el brasileño Marcelo Bechara, director de Relaciones Institucionales y Regulación del Grupo Globo.

Junto a ellos, pero por videoconferencia, intervinieron en el debate «El periodismo bajo acoso digital» la etíope Timnit Gebru, fundadora y directora ejecutiva del Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial Distribuida (DAIR), y el estadounidense Will Cathcart, jefe de WhatsApp.

Además, la autora de «La era del capitalismo de la vigilancia», la socióloga Shoshana Zuboff, envió un mensaje grabado.

«No es que el periodismo esté bajo asedio, sino la propia democracia. La agricultura, la religión… se ve impactada por esta revolución digital», indicó Bechara, quien agregó que «el periodismo no es ajeno a ello».

En ese sentido, Cathcart consideró «muy importante» la encriptación que su empresa garantiza entre usuarios «no solo para periodistas, sino todo el mundo».

Sobre el uso de ‘spyware’ para obtener información, el directivo de WhatsApp opinó que «tiene que haber consecuencias», ya que «siempre va a haber un mercado para la vigilancia, para abusar del periodismo».

«La gente con poder debe rendir cuentas. Estamos observando mucha presión contra la encriptación, a veces en forma abierta», comentó Cathcart, quien indicó que «es importante para el periodismo y para los que trabajan a favor de los derechos humanos», por lo que «sería un error debilitarlo».

Kahn abundó en esa idea y comentó que se precisa «una prohibición» para que los gobiernos «tomen en serio sus obligaciones en derechos humanos».

APERTURA Y PREMIO

La apertura oficial del evento contó con la presencia de la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, y del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, quienes coincidieron en la importancia de la «alfabetización digital», como dijo la francesa, para educar público crítico «en un mundo de algoritmos y cámaras digitales».

El mandatario uruguayo, además, se mostró partidario de «no avanzar sobre regulaciones» de los medios.

«Yo creo que la capacidad que tengamos de educar a los ciudadanos para cómo, qué y hasta dónde involucrarse es fundamental. Lo otro es tapar el sol con un dedo», dijo el centroderechista Lacalle Pou.

En esta primera jornada también se hizo entrega del Premio Mundial de la Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano 2022, que recayó en la Asociación Bielorrusa de Periodistas.

La Conferencia por el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en la que participan más de 1.000 personas ‘in situ’ y 2.000 en modalidad remota, según la organización, se celebra hasta el próximo miércoles en Punta del Este (sureste de Uruguay).

Más de 70 sesiones con 300 oradores de todo el mundo integran este encuentro, que incluye actividades de formación, difusión de informes y herramientas para financiación y protección de periodistas y datos, entre otros asuntos.

 

 

 

 

Salir de la versión móvil