El péndulo político de Colombia empieza a moverse hacia la izquierda

EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

Bogotá, 14 mar (EFE).- El péndulo de la política colombiana, que tradicionalmente se ha movido entre el centro y la derecha, empieza a oscilar hacia la izquierda empujado por la insatisfacción social con el establecimiento que ha sabido capitalizar el candidato presidencial Gustavo Petro, gran triunfador de las elecciones del domingo.

Petro decidió salirse del nicho de la izquierda y ampliar sus alianzas a todo el espectro político lo que le permitió sumar votos de gente que tradicionalmente había estado en la orilla contraria, como los senadores Roy Barreras y Armando Benedetti, que dejaron el Partido la U, que fue de los expresidentes Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, para convertirse en alfiles del Pacto Histórico, la coalición que lo apoya.

La jugada le salió bien porque en las elecciones del domingo el Pacto Histórico se convirtió en la primera mayoría del Senado y la segunda de la Cámara de Representantes, y como estaba en el libreto, Petro arrasó con 4,48 millones de votos (80,5 %) en la consulta de esa coalición que lo confirmó como candidato presidencial, y además con la condición de favorito.

SENADO FRAGMENTADO

Sin embargo, la cifra de 16 senadores obtenidos está por debajo de las cuentas del petrismo, que llegaron a pronosticar hasta 30 escaños, insuficientes todavía para controlar la Cámara Alta, de 108 asientos, lo que en caso de una victoria presidencial de Petro lo obligará a buscar alianzas.

«El próximo presidente será un presidente sin mayorías en el Congreso y eso va a plantear un reto bien grande para quien sea que gane las elecciones porque quedó absolutamente dividido, no hay ningún partido que tenga más de 16 senadores y eso va a exigir otra vez un sistema de coaliciones muy difícil de lograr», dijo a Efe la analista política Sandra Borda, que fue candidata al Senado el domingo por el Nuevo Liberalismo.

La misma cantidad de 16 senadores consiguió el Partido Conservador, aliado de los últimos gobiernos, lo que lo vuelve a convertirlo en pieza clave para el control legislativo.

«Va depender todo de cómo se mueva además el Partido Liberal (15 senadores) y de cómo se acomode Cambio Radical (11). La capacidad de gobernar del próximo presidente quedó en manos de los partidos tradicionales», subraya la analista política.

JUNTOS EN LA DERECHA

El Partido Conservador está casado con la candidatura de Federico «Fico» Gutiérrez, que ayer obtuvo también la nominación presidencial de un sector de la derecha al imponerse en la consulta de la coalición Equipo por Colombia con 2,16 millones de votos (54,18 %), que si bien es la mitad del caudal obtenido por Petro, lo convierte en su mayor rival para las presidenciales del 29 de mayo.

El temor de buena parte de los colombianos a una victoria de Petro, quien cree que puede conseguirla incluso en la primera vuelta, llevó a la derecha a empezar a cerrar filas en torno a Gutiérrez, comenzando por el propio partido del Gobierno, el Centro Democrático, cuyo candidato, Óscar Iván Zuluaga, se retiró hoy de la carrera presidencial.

Falta ver si ese apoyo le suma o le resta a Gutiérrez dada la polarización existente en el país entre el petrismo y el uribismo, del cual los primeros han sabido sacar más provecho en las urnas con el malestar social manifestado en el país con las protestas de mediados de 2021.

LOS MISMOS DE SIEMPRE

Curiosamente, aunque las protestas llevaban un reclamo de cambios en la dirigencia política, Borda considera que al menos en la composición del Congreso no la habrá porque aunque la izquierda en general tenga más escaños, principalmente a costa del Centro Democrático y de Cambio Radical, los políticos son los mismos.

«La verdad es que la clase política no salió castigada desde ningún punto de vista, todo lo contrario, se mantiene con sus cuotas. La votación del Partido Conservador, del Liberal, todos esos partidos que representan la clase tradicional quedaron intactos, es como si no hubiera pasado nada», afirma.

La bocanada de aire fresco es la alta votación, de 783.160 votos (14,05 %), que la líder social negra Francia Márquez obtuvo en la consulta del Pacto Histórico, un segundo lugar conseguido a pulso que le abre las puertas para ser la compañera de fórmula de Petro, aunque esa posibilidad todavía no está clara.

«La votación por Francia Márquez me parece que es la única votación que no es del establecimiento de izquierdas sino que es realmente la votación nueva, de jóvenes y de gente que se había manifestado en las calles el año pasado», afirma Borda.

EL CENTRO EN APUROS

El apoyo a Márquez en el Pacto Histórico superó incluso los 723.084 votos (33,49 %) que obtuvo del excandidato presidencial Sergio Fajardo, ganador de la tercera consulta, la de la Coalición Centro Esperanza, resultado que no le augura un buen futuro en la carrera presidencial.

Hace cuatro años, en la primera vuelta presidencial, Fajardo consiguió 4,6 millones de votos y aunque ese escenario era diferente a la consulta de ayer, es evidente que su caudal electoral está disminuyendo, lo que le resta posibilidades una vez más a la opción de centro.

«El gran perdedor es mi centro, de eso no me cabe la menor duda. El centro está en una situación dificilísima y a menos que haya un replanteamiento fuerte y drástico de la campaña de Sergio Fajardo, los chances de pasar a segunda vuelta son mínimos», afirmó Borda, cuyo partido el Nuevo Liberalismo, hace parte de esa coalición.

 

 

 

 

 

 

 

 

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