EL PARTO DE LOS MONTES | Por: Adalberto Gabaldón

 

Esopo , el  griego de siglos antes de Cristo dejó para  la posteridad sus fábulas, muchas,  que fueron reestructuradas o reescritas  a lo largo de los siglos. Samaniego, un fabulista español, del siglo XVIII,  publicó , en forma de verso, una de esas famosas fábulas. El Parto de los Montes.  Satiriza Samaniego la no concordancia entre una expectativa y el producto final. La diferencia entre lo que se espera y lo que llega. Lo  ejemplifica Samaniego como un ratoncito que surgió de la montaña previa a los ruidos que hacía  presagiar un volcán o algo por el estilo. De aquel aterrador estruendo solo salió un humilde ratón.

¿A qué viene eso?

Hemos tenido durante casi dos meses una enorme expectativa por el principio o el

comienzo de la llamada fase tres, donde los elementos de esa fase son claramente definidos y conocidos. No  hay que inventar mucho. Se requiere definir las bases  para que haya una nueva elección. Eso es todo. De ahí parte todo. Por supuesto que hay las cosas concomitantes, la renovación o la reformulación del Tribunal de Justicia, la del poder judicial. Son cruciales e importantes, pero todas se derivan de la fijación de un cronograma,  de una meta clara y precisa y de los delegados para que se cumpla en forma  transparente  y no «tramparente» como  el olvidado ciudadano que presidía el cne lo afirmara en 2004.

Es lo que los venezolanos  esperan o esperaban. Al menos yo!

Se había anunciado para el primero de agosto , el inicio de un proceso, cuya expectativa, repito, era y es  muy grande. Personalmente imaginaba que en tal fecha,  en un lugar de cierta solemnidad, representativo de la República, de la

nación soberana, como pudiera ser el palacio legislativo, o la  austera sede de las academias en el venerable recinto de  San Francisco;   donde se note el aura de respeto y de representatividad que tiene la nación. Allí deberían haberse presentado ,vestidos correctamente ,los representantes  del régimen y los representantes del pueblo venezolano. Imaginamos una breve y sobria ceremonia , saludar , cerrar las puertas y  allá adentro con una agenda que no puede tener interrupciones ni vacaciones ni demoras darse hasta con el tobo.  Algo parecido, salvando la  distancia a los cónclaves para elegir el Pontífice. No se trata de una reunioncita de  15 minutos y se van y vuelven » la próxima semana», inaceptable ambigüedad por demás.  No, no, y no!. Esto tenía que ser algo distinto, diferente.

Esa impresión era fundamental en el arranque para dar un sentimiento de tranquilidad y de esperanza y de que vamos por el buen camino.

No fue así. Ocurrió algo insólito. No aparecieron ninguno de  los representantes. Nadie dio la cara. En su lugar 2 insípidos y desangelados comunicados donde insólitamente se establece unas metas extrañas, por ejemplo, las víctimas del terremoto. Por supuesto que las víctimas  del terremoto están en este momento medularmente metidas en los tuétanos de cada venezolano. El dolor no se disipa, pero la atención, la reconstrucción,  lo que haya que hacer y que se tiene que hacer y que se debe hacer desde ya no es la  razón de la convocatoria.

Me perdonan, pero eso no tiene nada que ver con el propósito de esta mesa. ¿qué interpretamos? Que el grupo va a asumir la labor de reconstrucción y de la atención. de  la tragedia de Vargas. ¿Es esa  la función para la cual se está convocando este grupo?. De ser así cuando se discutirá el objetivo primario? En 5 o 10 años ?…

De qué se trata esto? ¿Dónde están las personas? ¿Dónde están  los designados? ¿Alguien los ha visto? Lamentablemente Esta impresión ha sido  fuerte, muy fuerte. Los venezolanos estamos, yo me atrevo a asegurarlo, al menos yo lo estoy, en estado de conmoción. ¿Qué pasó? ¿De qué se trata todo esto? El Dr. Arturo Uslar Pietri en una ocasión en  televisión usó una palabra que  desde entonces adquirió solera de legitimidad , Cuyo uso valido en estas circunstancias.  ¿Será que estos compatriotas en quienes hemos depositado toda nuestra confianza son pendejos o  creen que nosotros los venezolanos somos pendejos? Sería muy interesante oír lo que tengan que decir al respecto.

Por el momento decimos que no se arrancó con buen pie. ¿Significa que hemos perdido la  esperanza?. No, en absoluto. Yo no la pierdo. Un traspiés es perfectamente  manejable,

entendible. Hay  que corregirlo rápidamente ante su país, ante su pueblo, ante la gente que espera de ustedes liderazgo. Esa  condición que le han otorgado los poderes fácticos que dirigen a Venezuela, los que Washington les han dado y que nosotros celebramos,  tienen que ejercerla, tienen  que mostrarnos la valía y el soporte de esa  designation. No hay de otra y no  hay otro. En este momento no tenemos otro. Y por lo tanto esperamos de usted, doctora Figuera, que nos aclare  a los humildes venezolanos que confiamos, que esperamos lo mejor. que no queremos por nada del mundo que este proceso sea un fracaso y muchísimo menos que  este grupo de compatriotas fracase.

Confiamos, confiamos ciegamente. Bueno, pareciera que no, pero confiamos. Seguimos confiando.

Rectifiquen, por favor. Conviertan ese parto de la montaña. Conviertan ese ratoncito que la montaña soltó. Conviértanlo en un león que ruja,

que estremezca, conviértalo en una manada de elefantes. Conviértalo en cualquier animal que inspire respeto y que inspire temor. Un ratoncito no inspira nada de eso. Bueno, seguiremos esperando.

Adalberto Gabaldón

Agosto 2026

 

 

 

 

 

 

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