París, 26 sep (EFE).- En un mundo dominado por la incertidumbre de las grandes guerras, el mensaje de «paz» de León XIV era este sábado uno de los grandes reclamos que citaban las decenas de miles de fieles y curiosos que este sábado inundaron el centro de París para asistir a la misa que el papa celebrará en la plaza de la Concordia.
«Paz al mundo. Ese es el mensaje más importante que nos está dando a todos», contaba a EFE Sonia Macías, llegada desde Colombia expresamente para la visita de León XIV a la capital francesa.
«Somos católicos, ferviente admirador del papa. Una ilusión grandísima de verlo. Con la alegría inmensa de por fin cumplir ese sueño», agregaba junto a ella el también colombiano Alex Beltrán, al ser preguntado por sus sensaciones en la antesala de la multitudinaria misa.
Sin que la inconveniencia de las largas colas ni las amenazas de las nubes que se cernían sobre París los incomodaran, estos seguidores de León XIV se contaban esta mañana entre las hasta 700.000 personas que se espera que acudan pronto a instalarse a lo largo de los Campos Elíseos, y hasta las avenidas más allá del Arco del Triunfo, para seguir la misa que León XIV ofrecerá en un altar instalado en la Plaza de Concordia, justo al otro extremo del famoso paseo parisino.
Armados con sándwiches, frutos secos y botellas de agua para hacer picnic en las horas de espera -la recomendación oficial era acudir sobre las 11 de la mañana, aunque la misa comenzará solo a partir de las 15 horas- hasta que el Papamóvil de León XIV, que aterrizó ayer en París con una intensa agenda política y religiosa, descienda entre la multitud.
«Él siempre defiende la vida a través de los mensajes y la naturaleza (…) y al mismo tiempo nos está desafiando para tomar conciencia y cuidar la vida», explicó a EFE Teresa Mijshuanga Campoverde, una monja peruana de la congregación de las Hermanas del Buen Socorro a la que la visita papal le ha coincidido en la capital francesa de casualidad, durante una estancia para aprender francés antes de viajar en misión al Congo.
Y es una coincidencia especialmente feliz para ella porque conoció a León XIV en persona, durante su estancia en el país, en Chulucanas (norte).
«Es una persona muy sencilla, muy entregada, muy respetuosa con el ser humano», afirmaba esta religiosa, antes de añadir: «Yo pienso que si él tuviera todo el tiempo, creo que a cada uno abrazaría».
Mientras aguardaban para acceder al extenso perímetro de seguridad con sus códigos QR de acceso, los fieles eran una auténtica marea en la que dominaban los colores amarillo y blanco del Vaticano, no solo en las ropas, sino también en banderas de tela gigantes y en banderines de papel más pequeños en los que se podía leer la leyenda ‘Bienvenue Leon XIV’ (Bienvenido León XIV).
Grupos de scouts, además, se encargaban de repartir revistas temáticas sobre la visita del papa a Francia y sobre los mensajes del pontífice.
«Este Papa moviliza tanto porque transmite un mensaje de amor y alegría con sencillez y humildad. No está ahí solo por estar. En mi opinión, está ahí para dar vida al mensaje de Dios, y creo que todos los jóvenes y todas las personas del mundo se lo reconocen», afirmaba a EFE Raphael, ataviado con su uniforme de los Scouts unitaires de France.
Tampoco faltaban las banderas de Francia y los símbolos de las distintas congregaciones que se habían organizado para acudir al evento, como 150 miembros de la parroquia de Saint Vincent de Paul que acudieron andando desde Clichy, una de las localidades de la periferia noroeste de París.
«Creo que la mayoría de las personas que están aquí nunca han conocido al papa», explicaba a EFE Edouard, uno de los miembros de esta comunicad.
«Además, este papa desprende algo único en comparación con los demás. Transmite misericordia, transmite paz. Y tiene mensajes muy contundentes que transmitir al mundo entero. Y creo que todo el mundo está aquí por eso», agregó.
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